Romance de las Emociones
Bajo el cielo se despliega,
la danza de la emoción,
río y lágrima se entregan,
tejiendo un mismo color.
Llora el alma cuando duele,
ríe el pecho al sentir paz,
y en el vaivén de sus notas,
la vida empieza a danzar.
Si en las sombras de la noche
se desliza el amargor,
al alba llega la brisa,
y despeja el corazón.
En la dicha hay un latido
que nace de la pasión,
un temblor en carne viva,
un grito o una canción.
Cada emoción es un pulso,
un secreto sin final,
que en lo hondo de los cuerpos
se eleva para brillar.
Bajo el cielo se despliega,
la danza de la emoción,
río y lágrima se entregan,
tejiendo un mismo color.
Llora el alma cuando duele,
ríe el pecho al sentir paz,
y en el vaivén de sus notas,
la vida empieza a danzar.
Si en las sombras de la noche
se desliza el amargor,
al alba llega la brisa,
y despeja el corazón.
En la dicha hay un latido
que nace de la pasión,
un temblor en carne viva,
un grito o una canción.
Cada emoción es un pulso,
un secreto sin final,
que en lo hondo de los cuerpos
se eleva para brillar.