Manuel de Cilla
Poeta recién llegado
Cuartos cortos de esta noche,
de luna de cortos cuartos,
caballos avanzan presto
entre maderas y hierbajos,
las puertas están cerradas
cerradas a cal y cantos.
solo la luna llora triste
por chispazos de disparos.
La niebla respira miedo,
en la faz de los gitanos,
mientras cavan en la tierra,
fosas para sus hermanos.
La sal se posa en su rostro,
moreno y amoratado
bajo el cielo de esta noche
por jinetes de caballos.
Con el foso ya acabado
comienza un baile macabro
con balas que funden cuerpos
que roban sueños robados,
Sin apellidos ni nombres,
cuarenta cuerpos enterrados,
con heridas forjadas por
el candente hierro del diablo.
.
de luna de cortos cuartos,
caballos avanzan presto
entre maderas y hierbajos,
las puertas están cerradas
cerradas a cal y cantos.
solo la luna llora triste
por chispazos de disparos.
La niebla respira miedo,
en la faz de los gitanos,
mientras cavan en la tierra,
fosas para sus hermanos.
La sal se posa en su rostro,
moreno y amoratado
bajo el cielo de esta noche
por jinetes de caballos.
Con el foso ya acabado
comienza un baile macabro
con balas que funden cuerpos
que roban sueños robados,
Sin apellidos ni nombres,
cuarenta cuerpos enterrados,
con heridas forjadas por
el candente hierro del diablo.
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