poetakabik
Poeta veterano en el portal
ROMANCE DEL SUEÑO NO SOÑADO
En los confines del sueño
quedó una historia olvidada,
porque yo no la soñé
cuando mi alma la llamaba.
Pasó rozándome el pecho
como paloma cansada,
y no supe detenerla
ni abrirle bien mi ventana.
Tal vez venía de lejos
con su lámpara temblando,
tal vez traía tu nombre
dormido entre sus dos manos.
Pero el cansancio del día
me cerró todas las alas,
y el sueño, duro guardián,
me dejó fuera del alba.
Ahora busco entre la niebla
la huella de su pisada,
y sólo encuentro silencios
donde tu voz respiraba.
Qué frágil es la memoria,
qué leve la madrugada:
lo que no vive en un sueño
se nos muere al despertar.
Desde entonces cada noche
dejo mi puerta entornada,
por si regresa esa historia
con tu sonrisa callada;
y me duermo muy despacio,
como quien reza o se abraza,
por si te encuentro esta vez
al otro lado del alma.
En los confines del sueño
quedó una historia olvidada,
porque yo no la soñé
cuando mi alma la llamaba.
Pasó rozándome el pecho
como paloma cansada,
y no supe detenerla
ni abrirle bien mi ventana.
Tal vez venía de lejos
con su lámpara temblando,
tal vez traía tu nombre
dormido entre sus dos manos.
Pero el cansancio del día
me cerró todas las alas,
y el sueño, duro guardián,
me dejó fuera del alba.
Ahora busco entre la niebla
la huella de su pisada,
y sólo encuentro silencios
donde tu voz respiraba.
Qué frágil es la memoria,
qué leve la madrugada:
lo que no vive en un sueño
se nos muere al despertar.
Desde entonces cada noche
dejo mi puerta entornada,
por si regresa esa historia
con tu sonrisa callada;
y me duermo muy despacio,
como quien reza o se abraza,
por si te encuentro esta vez
al otro lado del alma.