César Guevar
Poeta que considera el portal su segunda casa
Entre retorcidos fierros
cubiertos con tinta sangre
se halla el cuerpo destrozado
de un quijote formidable.
Cantautor de recia voz
que a las conciencias las abre
con su guitarra caballo,
intrépido Rocinante.
"Si no sirve mi canción..."
esa noche nos cantaste;
nunca vendiste tu idea,
nunca pudieron comprarte.
"Pa' que se encienda tu alma",
pena envuelta en un desastre.
Las guitarras de la lucha
¿Por qué tendrán que quemarse?
"Quema entonces mi guitarra... "
con madera de apamates
donde crecen las canciones
y los corazones laten.
Burlona y seria a la vez
la muerte vino a llevarte,
pero ¿Quién dijo que mueren
los quijotes deslumbrantes?
Con apenas carne y huesos
ella debió regresarse
pues tú jamás te nos fuiste,
tú en nosotros te quedaste.
Treinta años desde tu siembra
no son pocos ni bastantes,
treinta años de ser semilla
que germina en todas partes.
Hoy van con rojos claveles
tus hijos a recordarte
a tu falconiana Matria,
la tierra que tanto honraste.
. . .
Entre sueños libertarios
de un pueblo que aprendió a amarle
cabalga el juglar rebelde,
el Quijote, por las tardes.
La melena ensortijada,
la voz gruesa y resonante,
el corazón de metralla
y el filoso canto, sable.
Es irreverente flama
gloriosa, tenaz, campante,
la canción de Alí Primera
el quijote inolvidable.
2015. Febrero de honor y gloria para Alí, padre cantor del pueblo venezolano.
"...Pero que crezca la llama".
César Guevara.
"...Pero que crezca la llama".
César Guevara.
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