Esther Cid
Poeta recién llegado
Ese lugar, color fuego
Donde ardía la pasión, la felicidad
El placer, los gemidos en esas
Cuatro paredes, donde sólo existía
El dominio de satisfacerse sin
Importar el mañana.
Guardando las escenas
Más pasionales y las
Fantasías más perfectas,
Algo único un nido de amor.
Mi cuerpo era un terremoto
Estaba lleno de pánico,
La vergüenza me inundaba
Pero la curiosidad me mataba.
La vida es de arriesgarnos
Pero no era el momento
Ni el lugar para poder pecar
De ese dulce que se vuelve
Un vicio y no puedes dejar
Solo quieres consumir.
Donde ardía la pasión, la felicidad
El placer, los gemidos en esas
Cuatro paredes, donde sólo existía
El dominio de satisfacerse sin
Importar el mañana.
Guardando las escenas
Más pasionales y las
Fantasías más perfectas,
Algo único un nido de amor.
Mi cuerpo era un terremoto
Estaba lleno de pánico,
La vergüenza me inundaba
Pero la curiosidad me mataba.
La vida es de arriesgarnos
Pero no era el momento
Ni el lugar para poder pecar
De ese dulce que se vuelve
Un vicio y no puedes dejar
Solo quieres consumir.