danie
solo un pensamiento...
Primera parte La carta de Juliet
PRÓLOGO
En la hermosa Verona, donde acaecieron estos amores, dos familias rivales igualmente nobles habían derramado, por sus odios mutuos, mucha inculpada sangre. Sus inocentes hijos pagaron la pena de esos rencores que trajeron su muerte y el fin de su triste amor
(Shakespeare)
Juliet dubitativa con la mirada ida sobre el balcón de su habitación, esperando alguna vaga señal de su amado Romeo. Ya pasaron tres días que no supo nada de él, como si la tierra se lo hubiese tragado o peor como si se arrepintiera de su amor eterno que tanto juro. Llama a su criado Pedro y le entrega un sobre para que se lo lleve a Mercutio el más íntimo amigo de Romeo. Sin antes pedirle por favor encarecidamente que no lo habrá...
(Prosas)
-¿Sigues pensando en ella? Mercutio le dice a Romeo palpándole la espalda.
-Es inútil negártelo querido amigo, extraño su aroma, su aliento junto al mío, su respiración en mi nuca, sus latidos sutiles y delicados, sus ojos verdes esmeralda perdidos en los míos
La amo con locura querido amigo, y se que no debó pero no puedo evitar delirar despierto con su angelical figura, solo pido soñar con su corazón una vez más
-Tus linajes debes respetar, hiciste bien en distanciarte de ella. Una vida de calvarios serian imperdonables para ti, y para ella. Mercutio musita por lo bajo con la voz apagada al ver el alma desquebrajada de su fiel amigo.
-Si, se que es lo mas certero en este mundo corrupto, pero jamás me perdonaría que ella este agobiada por esta calamidad y por el luto
Es que la necesitó como el aire vital oxigeno para respirar. Pero no puedo ser egoísta y devastar su vida, si actuó sin pensar
Mercurio le extiende la mano a Romeo y le da una carta con un dulce aroma que el reconoce al instante. Su amada por fin le escribió, es su letra armoniosa lo que lo deleito.
Romeo no se donde estas, no se lo que fue de ti, pero quisiera que puedas leer estas estrofas que dicen lo que siento en estos tres días que te perdí
Amor es el tuyo sobre el mío, como vehemencia pasmada por el hálito de tus suspiros;
Calor que incinera y chispea en los ojos de ti, fiel amante. O más bien es torrente desbordado, quemando mi pecho, sofocándome la faltante de tú amor.¡ Es poco todo lo que pueda decir sobre ti! Pero diré que es locura sabia, hiel que emponzoña, gracia embriagadora, elixir valioso para subsistir.
Desde que te fuiste mi amor, aquí se desato la guerra, guerra en mi alma y en mi cuerpo que lidian por tus besos. Guerra interna y externa que empapa todo nuestro argumento.
Los estruendos excursionistas decantan en la noche, pero yo no puedo entrar en paz con mi entidad, por la ausencia de tu lecho. Verona, esta hermosa ciudad pronto dejada de existir, solo pido para ser feliz tenerte junto a mí. Tu mano sobre la mía por toda la perpetuidad.
Este dolor es angustioso, me extrémese el cuerpo, asechada por el reflejo de los recuerdos; recuerdos imperiosos y orgullosos, recuerdos de tus húmedos labios rozando mi cuerpo, recuerdos de tus manos buscando el tibio lienzo perdido en el tiempo, recuerdos que manipulan mi mente con el amor quimera de un rencuentro. Desvarió y siento que muero
Por favor, suplico entre lamentos, acongojada en sombras y nebulosas de una pasión dispersa por los sueños, desierto ambiguo de la estepa de tu velo, ¿compasión no sientes por mi corazón? ¿Acaso no quedaron despojos de efusión? Si es así mi amor, le diré adiós a la sustancia de la dicha, elegancia y apego de tu cariñoso fervor
Romeo aprieta la carta fuertemente a su pecho y sus ojos azabaches giran bruscamente hacia la península ibérica, en sentido en donde se encuentra el balcón de su amada Juliet.
Mercutio no se anima a preguntarle nada, es obviado por su vista firme y decidirá que el infortunio asechara a los Montescos y Capuletos.
Continuara
Posdata: esta obra la fantaseé y la plasme al facebook, a pedido de una amiga, la continúe en tres partes; también debo decir, que esta basada en el conocido clásico de Shakespeare, y la obra de Stan Lee, comic futurista, espero que les agrade
PRÓLOGO
En la hermosa Verona, donde acaecieron estos amores, dos familias rivales igualmente nobles habían derramado, por sus odios mutuos, mucha inculpada sangre. Sus inocentes hijos pagaron la pena de esos rencores que trajeron su muerte y el fin de su triste amor
(Shakespeare)
Juliet dubitativa con la mirada ida sobre el balcón de su habitación, esperando alguna vaga señal de su amado Romeo. Ya pasaron tres días que no supo nada de él, como si la tierra se lo hubiese tragado o peor como si se arrepintiera de su amor eterno que tanto juro. Llama a su criado Pedro y le entrega un sobre para que se lo lleve a Mercutio el más íntimo amigo de Romeo. Sin antes pedirle por favor encarecidamente que no lo habrá...
(Prosas)
-¿Sigues pensando en ella? Mercutio le dice a Romeo palpándole la espalda.
-Es inútil negártelo querido amigo, extraño su aroma, su aliento junto al mío, su respiración en mi nuca, sus latidos sutiles y delicados, sus ojos verdes esmeralda perdidos en los míos
La amo con locura querido amigo, y se que no debó pero no puedo evitar delirar despierto con su angelical figura, solo pido soñar con su corazón una vez más
-Tus linajes debes respetar, hiciste bien en distanciarte de ella. Una vida de calvarios serian imperdonables para ti, y para ella. Mercutio musita por lo bajo con la voz apagada al ver el alma desquebrajada de su fiel amigo.
-Si, se que es lo mas certero en este mundo corrupto, pero jamás me perdonaría que ella este agobiada por esta calamidad y por el luto
Es que la necesitó como el aire vital oxigeno para respirar. Pero no puedo ser egoísta y devastar su vida, si actuó sin pensar
Mercurio le extiende la mano a Romeo y le da una carta con un dulce aroma que el reconoce al instante. Su amada por fin le escribió, es su letra armoniosa lo que lo deleito.
Romeo no se donde estas, no se lo que fue de ti, pero quisiera que puedas leer estas estrofas que dicen lo que siento en estos tres días que te perdí
Amor es el tuyo sobre el mío, como vehemencia pasmada por el hálito de tus suspiros;
Calor que incinera y chispea en los ojos de ti, fiel amante. O más bien es torrente desbordado, quemando mi pecho, sofocándome la faltante de tú amor.¡ Es poco todo lo que pueda decir sobre ti! Pero diré que es locura sabia, hiel que emponzoña, gracia embriagadora, elixir valioso para subsistir.
Desde que te fuiste mi amor, aquí se desato la guerra, guerra en mi alma y en mi cuerpo que lidian por tus besos. Guerra interna y externa que empapa todo nuestro argumento.
Los estruendos excursionistas decantan en la noche, pero yo no puedo entrar en paz con mi entidad, por la ausencia de tu lecho. Verona, esta hermosa ciudad pronto dejada de existir, solo pido para ser feliz tenerte junto a mí. Tu mano sobre la mía por toda la perpetuidad.
Este dolor es angustioso, me extrémese el cuerpo, asechada por el reflejo de los recuerdos; recuerdos imperiosos y orgullosos, recuerdos de tus húmedos labios rozando mi cuerpo, recuerdos de tus manos buscando el tibio lienzo perdido en el tiempo, recuerdos que manipulan mi mente con el amor quimera de un rencuentro. Desvarió y siento que muero
Por favor, suplico entre lamentos, acongojada en sombras y nebulosas de una pasión dispersa por los sueños, desierto ambiguo de la estepa de tu velo, ¿compasión no sientes por mi corazón? ¿Acaso no quedaron despojos de efusión? Si es así mi amor, le diré adiós a la sustancia de la dicha, elegancia y apego de tu cariñoso fervor
Romeo aprieta la carta fuertemente a su pecho y sus ojos azabaches giran bruscamente hacia la península ibérica, en sentido en donde se encuentra el balcón de su amada Juliet.
Mercutio no se anima a preguntarle nada, es obviado por su vista firme y decidirá que el infortunio asechara a los Montescos y Capuletos.
Continuara
Posdata: esta obra la fantaseé y la plasme al facebook, a pedido de una amiga, la continúe en tres partes; también debo decir, que esta basada en el conocido clásico de Shakespeare, y la obra de Stan Lee, comic futurista, espero que les agrade