Ropa

penabad57

Poeta veterano en el portal
En su reverso piel, olor, forma, dejan un halo invisible.
Me gusta la displicente caída del encaje, el algodón
o el nylon entretejidos como el símbolo de una arcana religión,
los pantalones doblados por la efímera rodilla,
las camisas abotonadas hasta el alzacuellos de plástico,
el orden inmaculado de las prendas interiores en el seno
de un rectángulo de pino. Y el perfume de la lavanda
o los pliegues amorosamente pulidos por una manos de niña,
la ternura de un abrigo que se posa en los hombros
igual que un ángel de amor, el roce del canesú,
la orgullosa rebeca, un jersey olvidado en la juvenil edad,
la chaqueta de lana y sus desiguales rombos, el arrullo
de una falda gris, la seda primorosa del fular, el color,
la vida, escritos en la lisura de los armarios, la frecuencia
con que los cuerpos habitan su perfil de madres amantes,
de herencia común donde se visten los misterios, los sueños,
y, alguna vez, las derrotas que acompañaron nuestras noches.
 
Última edición:
En su reverso piel, olor, forma, dejan un halo invisible.
Me gusta la displicente caída del encaje, el algodón
o el nylon entretejidos como el símbolo de una arcana
religión, los pantalones doblados por la efímera rodilla,
las camisas abotonadas hasta el alzacuellos de plástico,
el orden inmaculado de las prendas interiores en el seno
de un rectángulo de pino. Y el perfume de la lavanda
o los pliegues amorosamente pulidos por una manos
de niña, la ternura de un abrigo que se posa en los
hombros igual que un ángel de amor, el roce del canesú,
la orgullosa rebeca, un jersey olvidado en la juvenil edad,
la chaqueta de lana y sus desiguales rombos, el arrullo
de una falda gris, la seda primorosa del fular, el color,
la vida, escritos en la lisura de los armarios, la frecuencia
con que los cuerpos habitan su perfil de madres amantes,
de herencia común donde se visten los misterios, los sueños,
y, alguna vez, las derrotas que acompañaron nuestras noches.
Las ropas nos forman como un poco personas, sobre todo de jóvenes, me gusta mirarme al espejo y sentirme bien. Original propuesta amigo penabad. Un abrazo. Paco.
 
En su reverso piel, olor, forma, dejan un halo invisible.
Me gusta la displicente caída del encaje, el algodón
o el nylon entretejidos como el símbolo de una arcana
religión, los pantalones doblados por la efímera rodilla,
las camisas abotonadas hasta el alzacuellos de plástico,
el orden inmaculado de las prendas interiores en el seno
de un rectángulo de pino. Y el perfume de la lavanda
o los pliegues amorosamente pulidos por una manos
de niña, la ternura de un abrigo que se posa en los
hombros igual que un ángel de amor, el roce del canesú,
la orgullosa rebeca, un jersey olvidado en la juvenil edad,
la chaqueta de lana y sus desiguales rombos, el arrullo
de una falda gris, la seda primorosa del fular, el color,
la vida, escritos en la lisura de los armarios, la frecuencia
con que los cuerpos habitan su perfil de madres amantes,
de herencia común donde se visten los misterios, los sueños,
y, alguna vez, las derrotas que acompañaron nuestras noches.
Excelente propuesta poética penabad57!!!
Te confieso no había leído contexto como el que nos compartes.
Ciertamente el armario conforma esa parte de nosotros para transitar, así llevemos desnuda el alma. Y de alguna manera nos definen ante un mundo de modelos estereotipados (en lo personal ese aspecto no reviste importancia, pero para otros sí). Lo cierto del caso es que lo llenamos según nuestro poder adquisitivo y el gusto personal, que verificamos cada día al vernos en el espejo y con un ademán de acierto, aprobamos la elección para salir a la calle o sencillamente para estar donde los pasos nos lleven. Y lo más puntual de tu poema es que nos lleva por ese viaje donde cada prenda se amolda a la curvatura de nuestros pliegues, heredando nuestros aromas y relatando historias, momentos que pulen un recuerdo y que marcan con sus tonalidades una estación en nuestras vidas.
Encantada poder leer tus versos, plenos de formas, colores, aromas que hacen de su lectura un muy grato recorrido.
Un abrazo hasta tu orilla poética
Camelia
 
Última edición:
Excelente propuesta poética penabad57!!!
Te confieso no había leído contexto como el que nos compartes.
Ciertamente el armario conforma esa parte de nosotros para transitar, así llevemos desnuda el alma. Y de alguna manera nos definen ante un mundo de modelos estereotipados (en lo personal ese aspecto no reviste importancia, pero para otros sí). Lo cierto del caso es que lo llenamos según nuestro poder adquisitivo y el gusto personal, que verificamos cada día al vernos en el espejo y con un ademán de acierto, aprobamos la elección para salir a la calle o sencillamente para estar donde los pasos nos lleven. Y lo más puntual de tu poema es que nos lleva por ese viaje donde cada prenda se amolda a la curvatura de nuestros pliegues, heredando nuestros aromas y relatando historias, momentos que pulen un recuerdo y que marcan con sus tonalidades una estación en nuestras vidas.
Encantada poder leer tus versos, plenos de formas, colores, aromas que hacen de su lectura un muy grato recorrido.
Un abrazo hasta tu orilla poética
Camelia
Gracias, Camy, por la lectura y el comentario que me dejas. Un abrazo.
 

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