BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
No tiene la menor importancia,
sombras emergidas de un sustento enigmático
o reyes destronados que invitan al sueño oligárquico.
Convulsiones y criaturas
anudan su bella cintura acuática
a través de rosales de inmensa balaustrada,
el prójimo inicia su aventura terrenal
nacimientos y más nacimientos en la piedra endurecida,
que perfora sonidos tribales y roquedales de masas protegidas.
Y aunque olvides el hábito secular
la rosa que creció entre ámbitos desnudos,
aquel solar de inevitable substancia
protegió tu ignorante infancia de sombras y telares.
Mi vida careció de tu fundamento, oh padre,
de ruinas incivilizadas y rupturas incongruentes:
mirad, el ruido en que se sumergen habitualmente los hombres,
tan rotos en la inmersión del subterráneo procreador.
©
sombras emergidas de un sustento enigmático
o reyes destronados que invitan al sueño oligárquico.
Convulsiones y criaturas
anudan su bella cintura acuática
a través de rosales de inmensa balaustrada,
el prójimo inicia su aventura terrenal
nacimientos y más nacimientos en la piedra endurecida,
que perfora sonidos tribales y roquedales de masas protegidas.
Y aunque olvides el hábito secular
la rosa que creció entre ámbitos desnudos,
aquel solar de inevitable substancia
protegió tu ignorante infancia de sombras y telares.
Mi vida careció de tu fundamento, oh padre,
de ruinas incivilizadas y rupturas incongruentes:
mirad, el ruido en que se sumergen habitualmente los hombres,
tan rotos en la inmersión del subterráneo procreador.
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