Rogelio Miranda
Poeta que considera el portal su segunda casa
20-8-2013 Rosario #14
Pobre de mí, si mañana me faltaras,
y que paulatinamente me olvidaras;
de tristeza me moriría en soledad,
al faltarme ahora tu enorme felicidad.
Mis amigos me llamarían cobarde,
por seguir contemplando tu triste casa,
o por correr a la estación cada tarde,
a esperar el tranvía que nunca pasa.
No entenderían nunca mi manera de amar,
aunque leyeran nuestra ruptura escrita,
o de mi agenda les mostrara frente al mar,
la tarjeta de nuestra próxima cita.
Es que la gente nunca llegará a entender.
Que aunque se oscurezca la tierra,
y quedemos separados por la guerra...
ni una sola hora te dejaré de querer.
Autor: Rogelio Miranda
Pobre de mí, si mañana me faltaras,
y que paulatinamente me olvidaras;
de tristeza me moriría en soledad,
al faltarme ahora tu enorme felicidad.
Mis amigos me llamarían cobarde,
por seguir contemplando tu triste casa,
o por correr a la estación cada tarde,
a esperar el tranvía que nunca pasa.
No entenderían nunca mi manera de amar,
aunque leyeran nuestra ruptura escrita,
o de mi agenda les mostrara frente al mar,
la tarjeta de nuestra próxima cita.
Es que la gente nunca llegará a entender.
Que aunque se oscurezca la tierra,
y quedemos separados por la guerra...
ni una sola hora te dejaré de querer.
Autor: Rogelio Miranda