mencymaru
Poeta recién llegado
Tres rosas maravillosas,
en mi jardín vi crecer,
fuertes y sanas,
a las que llegue a querer.
Erar rojas y hermosas,
empezaban a florecer,
pero a la vez dolorosas,
pués sus espinas no se dejaban ver.
Sus dulces fragancias,
envolvían todo mi ser,
y al intentar cogerlas,
una espina me clave.
Espinas dolorosas,
que no os dejaís ver,
de una de tus rosas,
al intentar prender.
En mis manos clavadas,
como recuerdo he de tener,
para siempre tus espinas,
y así no poderte prender.
en mi jardín vi crecer,
fuertes y sanas,
a las que llegue a querer.
Erar rojas y hermosas,
empezaban a florecer,
pero a la vez dolorosas,
pués sus espinas no se dejaban ver.
Sus dulces fragancias,
envolvían todo mi ser,
y al intentar cogerlas,
una espina me clave.
Espinas dolorosas,
que no os dejaís ver,
de una de tus rosas,
al intentar prender.
En mis manos clavadas,
como recuerdo he de tener,
para siempre tus espinas,
y así no poderte prender.