Alberto Alcoventosa
Poeta adicto al portal

IMAGEN DE LA RED
(Redondillas)
Son negros aconteceres
que esconden las madrugadas,
en callejas alejadas
en las que el lujo no vieres.
Incomprendidas mujeres
con las caras repintadas,
que a cambio de ser pagadas
ofrecen breves placeres.
Ejercen sus quehaceres
entre sabanas gastadas
de camas desangeladas
sobre crujientes somieres.
Si sus amores requieres
te los darán, desganadas,
y se marcharán, hastiadas,
al terminar sus deberes.
Desahuciadas de quereres,
por la vida maltratadas,
por el mundo desechadas
como inservibles enseres.
Jamás obtendrán laureles
reconociendo su oficio,
reputado como un vicio
con adornos de oropeles.
(Redondillas)
Son negros aconteceres
que esconden las madrugadas,
en callejas alejadas
en las que el lujo no vieres.
Incomprendidas mujeres
con las caras repintadas,
que a cambio de ser pagadas
ofrecen breves placeres.
Ejercen sus quehaceres
entre sabanas gastadas
de camas desangeladas
sobre crujientes somieres.
Si sus amores requieres
te los darán, desganadas,
y se marcharán, hastiadas,
al terminar sus deberes.
Desahuciadas de quereres,
por la vida maltratadas,
por el mundo desechadas
como inservibles enseres.
Jamás obtendrán laureles
reconociendo su oficio,
reputado como un vicio
con adornos de oropeles.