Katerine
Poeta recién llegado
Tengo las manos llenas de rosas negras
para depositarlas encima de tu altar,
y llevarte con ellas ,en mis manos inquietas,
la angustia que me acompaña y la soledad.
Serán tu sacrificio en el día de hoy,
confórmate tan sólo con un puñado de ellas.
Las he ido a buscar, a lo profundo.
donde no existe espacio para llorar.
Serán rosas hermosas, negras y suaves,
las espinas, ya me las he clavado yo.
Por el camino iba sangrando mientras te las traía
y aquí las deposito en tu altar de dolor.
Siempre me pides lo que más me cuesta.
Y sabes que siempre me rindo en lo que soy,
porque soy esclava de tu antojo y capricho:
Ansiedad, ama mía, recibe las rosas que te doy.
para depositarlas encima de tu altar,
y llevarte con ellas ,en mis manos inquietas,
la angustia que me acompaña y la soledad.
Serán tu sacrificio en el día de hoy,
confórmate tan sólo con un puñado de ellas.
Las he ido a buscar, a lo profundo.
donde no existe espacio para llorar.
Serán rosas hermosas, negras y suaves,
las espinas, ya me las he clavado yo.
Por el camino iba sangrando mientras te las traía
y aquí las deposito en tu altar de dolor.
Siempre me pides lo que más me cuesta.
Y sabes que siempre me rindo en lo que soy,
porque soy esclava de tu antojo y capricho:
Ansiedad, ama mía, recibe las rosas que te doy.