David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
Bello vestigio tenebroso y yerto
que antaño tuvo vida, mas ahora
con su pasar el tiempo lo devora
y deja solo un lóbrego desierto.
De líquenes y musgos ha cubierto
estas religuias de otra edad la flora,
su numen poco a poco se evapora:
recuerdo frágil de un paisaje muerto.
La dura piedra quedará vencida,
se extinguirá del todo su presencia
y sin remedio acabará su gloria.
Mas, aunque ni siquiera tengan vida
estas antiguas ruinas, ni existencia,
perdurará su eco en la memoria.
que antaño tuvo vida, mas ahora
con su pasar el tiempo lo devora
y deja solo un lóbrego desierto.
De líquenes y musgos ha cubierto
estas religuias de otra edad la flora,
su numen poco a poco se evapora:
recuerdo frágil de un paisaje muerto.
La dura piedra quedará vencida,
se extinguirá del todo su presencia
y sin remedio acabará su gloria.
Mas, aunque ni siquiera tengan vida
estas antiguas ruinas, ni existencia,
perdurará su eco en la memoria.