Numeritos
Poeta asiduo al portal
En la cima de la tumba,
vive el Dios don rumba,
cosechando éxitos post mortem
sólo se necesita que se corten
las alas para bajar al infierno
donde el fuego, dando temperatura,
tremendas locuras y aventuras
jugando de verano a invierno,
quemando tantas y tantas maderas
para San Juan, que, repiten
las posiciones mortales colchoneras
dibujando aros que inviten
a pasar por aquél desnivel,
el andén de las maldades,
en todas y cada una de sus edades,
en tan gran acto del decibel,
donde el metro es, insuficiente,
para cubrir el llanto intenso
en este océano tan y tan inmenso,
para clasificar el momento caliente.
vive el Dios don rumba,
cosechando éxitos post mortem
sólo se necesita que se corten
las alas para bajar al infierno
donde el fuego, dando temperatura,
tremendas locuras y aventuras
jugando de verano a invierno,
quemando tantas y tantas maderas
para San Juan, que, repiten
las posiciones mortales colchoneras
dibujando aros que inviten
a pasar por aquél desnivel,
el andén de las maldades,
en todas y cada una de sus edades,
en tan gran acto del decibel,
donde el metro es, insuficiente,
para cubrir el llanto intenso
en este océano tan y tan inmenso,
para clasificar el momento caliente.
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