Sin darte cuenta
te hiciste mujer por fuera,
aunque seguiste siendo niña por dentro,
y casi toda tu inocencia se fue con el viento.
Tu vida vale según tu cuerpo,
ayer sentías miedo,
hoy es solo un recuerdo.
Rutina ingrata
que desafía tu paciencia que no se acaba.
No te preguntas por qué,
lo aceptas sin saber
y rezas porque se acabe de una vez.
te hiciste mujer por fuera,
aunque seguiste siendo niña por dentro,
y casi toda tu inocencia se fue con el viento.
Tu vida vale según tu cuerpo,
ayer sentías miedo,
hoy es solo un recuerdo.
Rutina ingrata
que desafía tu paciencia que no se acaba.
No te preguntas por qué,
lo aceptas sin saber
y rezas porque se acabe de una vez.