Polver
http://issuu.com/revol5/docs/ujuygtgdxtg/1
Estaba tirado boca abajo
en un charco de vómitos
las agujas aun sangraban;
abrían un surco inmenso
en su carne. Los ojos estaban
en blanco; mirando hacia
ningún sitio
tenía en la mano un sobre
y en los labios un cigarro;
su cuerpo estaba aún tibio,
intacto; casi elegante.
Yacía casi en paz, casi
inviolable, con una mueca
cabelluda en su rostro;
quizá había agonizado
por algunas horas
sus mejillas estaban
empapadas de lágrimas;
sus últimas lágrimas,
discurrían también
los orines de su ultima
exhalación, del ultimo
aliento vacío
su piel polvorienta y sin color
se rompía como papel,
había un dejo de ausencia
en sus restos; como invitando
a la nostalgia la boca abierta,
el corazón cansado de
palpitar, los huesos pegados
a la piel, entristecido del mundo,
así se desvaneció mientras
su cráneo estallaba contra
el piso, mientras el clímax
se arrastraba con sus entrañas,
así cayo; agitado, sin poder
respirar o gritar, se revolcó
por toda la habitación,
embarrado de sus propias
heces, con las manos en
el cuello, mirando por último,
sintiendo apenas, resistiendo,
luchando hasta que sus
vómitos le ahogaron la vida.
en un charco de vómitos
las agujas aun sangraban;
abrían un surco inmenso
en su carne. Los ojos estaban
en blanco; mirando hacia
ningún sitio
tenía en la mano un sobre
y en los labios un cigarro;
su cuerpo estaba aún tibio,
intacto; casi elegante.
Yacía casi en paz, casi
inviolable, con una mueca
cabelluda en su rostro;
quizá había agonizado
por algunas horas
sus mejillas estaban
empapadas de lágrimas;
sus últimas lágrimas,
discurrían también
los orines de su ultima
exhalación, del ultimo
aliento vacío
su piel polvorienta y sin color
se rompía como papel,
había un dejo de ausencia
en sus restos; como invitando
a la nostalgia la boca abierta,
el corazón cansado de
palpitar, los huesos pegados
a la piel, entristecido del mundo,
así se desvaneció mientras
su cráneo estallaba contra
el piso, mientras el clímax
se arrastraba con sus entrañas,
así cayo; agitado, sin poder
respirar o gritar, se revolcó
por toda la habitación,
embarrado de sus propias
heces, con las manos en
el cuello, mirando por último,
sintiendo apenas, resistiendo,
luchando hasta que sus
vómitos le ahogaron la vida.