Escúchame Santa
toma los labios de la Monroe
los cojones de Benario (no en sentido literal me entiendes?)
los ojos de la Lorenz
las piernas de mi tía
el útero de Mariana Grajales
las manos de Frida
las caderas de la Venus manca
la nariz de Paris Hilton. (también su herencia, por si acaso)
Mira, que me he portado bien
le puse bozal a la distancia
saque mis alas de la subasta
estoy rehidratando la esperanza con buena solución de mentiras
retiré mis venas de la diana
brindo con mi hígado solo con Coca-Cola
intento soñar solamente cuando duermo
pienso menos, hablo más (como dice el manual)
no le cambio los pañales al mundo
ya ves
Pero dibújamela de 2 metros
no me la vacunes contra la gravedad
retócale las sienes con bombas de tiempo
y pídele el pincel a Rubens cuando llegues a la panza.
Te exijo que le pongas cerebro (no me gustan estas modas)
es mas
con doctorados en física cuántica, psicología conductista, endocrinología
y todas las ologías que te encuentres en la bolsa
con membresía de honor en la biblioteca de Borges
que se enjuague los dientes con extracto de mayéutica
que solo distinga dos rasas (los soñadores y todos los demás)
garabatee un best seller de tres estornudos
y que por supuesto escriba mejor que yo.
Ademas
instálale un orgullo hemipléjico
4 miligramos de autoestima
un superyo corrupto
una brújula con ebriedad existencial
3 kilómetros de utopía
una infancia infectada de dudas
la bandera del destierro
aunque temo que con esta formula
me termine saliendo poeta.
También que toque chelo, flauta, guitarra y timbales
cante la guantanamera como Edith Piaff
recite a Bukowsky en los huesos de su lengua y con acento argentino
que pueda remendar mis molinos travestís
curar el catarro de mis volcanes
convencer a mi oveja de no temer a la clonación
sepa cocinar frijoles a la Gorda
y hacer mutar el agua en Habana Club.
Vamos Santa, que me lo merezco
mira que esta Isla Negra se rinde sin las alas de una sonrisa
recuerda que me debes un hermano
el matrimonio de la Habana y Miami
la resurrección de mi perro
el accidente aéreo de mi última suegra
la extinción del Vaticano
y mejor no te recito los otros 3 tomos de la lista.
Ese día no me la dejes caer por la chimenea (todavía no tengo)
ni la acomodes en las ramas del árbol (que tampoco tengo)
déjamela bajo las sabanas
y desaparece.
A la mañana siguiente
podrás leer en la prensa
que en esta Puta Navidad
va a latir la primavera
mi primavera.
toma los labios de la Monroe
los cojones de Benario (no en sentido literal me entiendes?)
los ojos de la Lorenz
las piernas de mi tía
el útero de Mariana Grajales
las manos de Frida
las caderas de la Venus manca
la nariz de Paris Hilton. (también su herencia, por si acaso)
Mira, que me he portado bien
le puse bozal a la distancia
saque mis alas de la subasta
estoy rehidratando la esperanza con buena solución de mentiras
retiré mis venas de la diana
brindo con mi hígado solo con Coca-Cola
intento soñar solamente cuando duermo
pienso menos, hablo más (como dice el manual)
no le cambio los pañales al mundo
ya ves
Pero dibújamela de 2 metros
no me la vacunes contra la gravedad
retócale las sienes con bombas de tiempo
y pídele el pincel a Rubens cuando llegues a la panza.
Te exijo que le pongas cerebro (no me gustan estas modas)
es mas
con doctorados en física cuántica, psicología conductista, endocrinología
y todas las ologías que te encuentres en la bolsa
con membresía de honor en la biblioteca de Borges
que se enjuague los dientes con extracto de mayéutica
que solo distinga dos rasas (los soñadores y todos los demás)
garabatee un best seller de tres estornudos
y que por supuesto escriba mejor que yo.
Ademas
instálale un orgullo hemipléjico
4 miligramos de autoestima
un superyo corrupto
una brújula con ebriedad existencial
3 kilómetros de utopía
una infancia infectada de dudas
la bandera del destierro
aunque temo que con esta formula
me termine saliendo poeta.
También que toque chelo, flauta, guitarra y timbales
cante la guantanamera como Edith Piaff
recite a Bukowsky en los huesos de su lengua y con acento argentino
que pueda remendar mis molinos travestís
curar el catarro de mis volcanes
convencer a mi oveja de no temer a la clonación
sepa cocinar frijoles a la Gorda
y hacer mutar el agua en Habana Club.
Vamos Santa, que me lo merezco
mira que esta Isla Negra se rinde sin las alas de una sonrisa
recuerda que me debes un hermano
el matrimonio de la Habana y Miami
la resurrección de mi perro
el accidente aéreo de mi última suegra
la extinción del Vaticano
y mejor no te recito los otros 3 tomos de la lista.
Ese día no me la dejes caer por la chimenea (todavía no tengo)
ni la acomodes en las ramas del árbol (que tampoco tengo)
déjamela bajo las sabanas
y desaparece.
A la mañana siguiente
podrás leer en la prensa
que en esta Puta Navidad
va a latir la primavera
mi primavera.