…que se parta la rosca
camínalo de lao’
Molotera y Cañona.
Kamankola
el Bolo
baja el tren de aterrizaje en ese reptil ebrio
que tiene a los Alisios por proxeneta,
soborna a la aduana con espejitos
para que no husmee en la barriga de su Calabera
y apenas posa un dólar en el taxi
una mulata-achinada-ojiverdes
agita ron en labio
esa Viagra
que su autoestima cincuentona
exige de marcapasos.
50 kilómetros consignas adentro
los hermanos en cada punto cardinal de la mesa de dominó
un ron más sato
yuca con mojo coronarias abajo
humo de un invierno bien torcido
el radio siempre a to’ tambor y hambre
y otra mulata cualquiera
porque el marcapasos se le encasquilla
sin variedad.
y así tres días de “Carpe Diem” a crédito
que nunca pagará en esta jaula
donde le siguen indigestando el alpiste y la libertad…
quizás por las soledades de Bacardí
quizás porque el “Do you speak English?” lo castró
quizás porque el hijo le salió alcohólico y poeta (y no alcohólico y futbolista)
quizás porque ya la muerte le descose las sombras
quizás porque siempre fue un tipo de mierda
cuya mente ni pateándola desde un Boeing
logrará abrirse
ni entender la culpa.
al Bolo, mi padre…