aquiles mendoza
Poeta recién llegado
Saber Lo Que Uno Quiere
Por Aquiles Mendoza
Saber lo que uno quiere,
¡Cuantas veces cuesta saber!
Saber por que se muere
y nada poder hacer.
Cuantas veces se parte el ser el alma
en busca de un aliento de felicidad
conque procurarse un poquito de calma
sabiendo que nunca lo ha de encontrar.
Y conocerte, ese fue mi destino;
y diste alegría a mi triste vida;
iluminaste con tu luz mi camino;
curaste a mi corazón sus heridas.
Te conocí solo para quererte,
para darte mi corazón entero;
aunque después me viniera la muerte
y no hubieran estrellas en mi cielo.
Por saber lo que uno quiere,
¡Cuantas veces el ser se parte el alma!
y buscando un aliento de felicidad
sabiendo que nunca se ha de encontrar.
Por saber lo que uno quiere,
¡Cuantas veces el ser se parte el alma!
y yo sé que tú en el alma me quieres
y que en la distancia no encuentras calma.
Te conocí solo para quererte
y dar vivencias a mis ilusiones;
aunque después viniera la muerte
al no juntar nuestros corazones.
Un adiós de mis labios nunca esperes,
porque en la distancia y mas allá de la muerte;
porque yo te quiero y tu me quieres;
mi corazón siempre habrá de quererte.
Por Aquiles Mendoza
Saber lo que uno quiere,
¡Cuantas veces cuesta saber!
Saber por que se muere
y nada poder hacer.
Cuantas veces se parte el ser el alma
en busca de un aliento de felicidad
conque procurarse un poquito de calma
sabiendo que nunca lo ha de encontrar.
Y conocerte, ese fue mi destino;
y diste alegría a mi triste vida;
iluminaste con tu luz mi camino;
curaste a mi corazón sus heridas.
Te conocí solo para quererte,
para darte mi corazón entero;
aunque después me viniera la muerte
y no hubieran estrellas en mi cielo.
Por saber lo que uno quiere,
¡Cuantas veces el ser se parte el alma!
y buscando un aliento de felicidad
sabiendo que nunca se ha de encontrar.
Por saber lo que uno quiere,
¡Cuantas veces el ser se parte el alma!
y yo sé que tú en el alma me quieres
y que en la distancia no encuentras calma.
Te conocí solo para quererte
y dar vivencias a mis ilusiones;
aunque después viniera la muerte
al no juntar nuestros corazones.
Un adiós de mis labios nunca esperes,
porque en la distancia y mas allá de la muerte;
porque yo te quiero y tu me quieres;
mi corazón siempre habrá de quererte.