Sabes mujer, hoy quiero hablarte
de todos estos años en conjunto
de la vida nuestra, del amarte
sin tapujo alguno, sin disimulos
Que tu cumples sesenta, a quien importa
tu risa es la misma que a los veinte
aún te deseo al ver como te mueves
en mis ojos eres la misma y sin derrotas
Me enamoré de tí por tu alegría
cuando reías despampanante ante mis bromas
el rojo de tu vestido, tus mil aromas
tu irreligiosidad, tu ser, tu hidalguía
Aún recuerdo la vez primera en que te ví
sin saber que el mundo sería distinto
mis ojos sobre tu grupa en puro instinto
luego, correr urgido detrás de tí
Sufrí buen tiempo ante la cáfila de admiradores
cual aves de presa, obnubilados ante tus dones
encandilados, absortos, patéticos por tu figura
soñando locos en convencerte a la aventura
Pero tú eras moneda de oro para mi vida
lo que te digo debes saberlo, no te me engrías
pues en tu andar, en tu reír y en tu cintura
encarcelaste mis sentimientos, de eso no hay duda
Al buscarte, esta mañana, te ví llorar ante el espejo
te entristecía que el tiempo pase, ya somos viejos
Lo que sucede es que no sabes de este amor nuevo
que me remoza y me libera sin gran esfuerzo
Y es que te amo, y esto que siento
lo vivo fuerte, me sabe intenso
me llena de así de un nuevo anhelo
Deja tus penas, olvida luego
esas tristezas, esos desvelos
ven a mis brazos, recomencemos.
Te entrego ahora este regalo
es la promesa de pasar juntos
muchos veranos
Hoy ataduras juntos cortamos
ríe de nuevo, seca ese llanto
la vida espera, dame tu mano
de todos estos años en conjunto
de la vida nuestra, del amarte
sin tapujo alguno, sin disimulos
Que tu cumples sesenta, a quien importa
tu risa es la misma que a los veinte
aún te deseo al ver como te mueves
en mis ojos eres la misma y sin derrotas
Me enamoré de tí por tu alegría
cuando reías despampanante ante mis bromas
el rojo de tu vestido, tus mil aromas
tu irreligiosidad, tu ser, tu hidalguía
Aún recuerdo la vez primera en que te ví
sin saber que el mundo sería distinto
mis ojos sobre tu grupa en puro instinto
luego, correr urgido detrás de tí
Sufrí buen tiempo ante la cáfila de admiradores
cual aves de presa, obnubilados ante tus dones
encandilados, absortos, patéticos por tu figura
soñando locos en convencerte a la aventura
Pero tú eras moneda de oro para mi vida
lo que te digo debes saberlo, no te me engrías
pues en tu andar, en tu reír y en tu cintura
encarcelaste mis sentimientos, de eso no hay duda
Al buscarte, esta mañana, te ví llorar ante el espejo
te entristecía que el tiempo pase, ya somos viejos
Lo que sucede es que no sabes de este amor nuevo
que me remoza y me libera sin gran esfuerzo
Y es que te amo, y esto que siento
lo vivo fuerte, me sabe intenso
me llena de así de un nuevo anhelo
Deja tus penas, olvida luego
esas tristezas, esos desvelos
ven a mis brazos, recomencemos.
Te entrego ahora este regalo
es la promesa de pasar juntos
muchos veranos
Hoy ataduras juntos cortamos
ríe de nuevo, seca ese llanto
la vida espera, dame tu mano
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