Astor
Poeta recién llegado
Hoy no nacen caricias en mi espalda, no son tus manos las que arrullan mi cuerpo dormido. Y pensar que tus latidos enmarcaban la habitación, tus gemidos sin consonantes, extraños son hoy. Te acomodas en la cama sin saber que ahí estoy, sin importarte que mis ganas de besarte no se durmieron en ningún cajón. Y aun buscando entre las sabanas esa pasión que me visito tantas veces, sabes
sabes que busco y no la encuentro, será que ahora vive en otra habitación?
Y como sufro al saber que te tengo y no te tengo, y como muero cada noche sin tu respiración entrando en mi boca, si supieras ? Que no vas a saber, sabes que quiero tocarte toda, sabes que quiero hacerte el amor, pero no encuentro el punto g en esta alcoba, no encuentro siquiera un punto de conversación, o esa mirada que te convertía en una gata y a mí en estambre de algodón. Y siento que no encuentro las palabras para jugar al amor, y a veces también me pregunto ¿será que tu corazón ya no reconoce mi voz?
Y como sufro al saber que te tengo y no te tengo, y como muero cada noche sin tu respiración entrando en mi boca, si supieras ? Que no vas a saber, sabes que quiero tocarte toda, sabes que quiero hacerte el amor, pero no encuentro el punto g en esta alcoba, no encuentro siquiera un punto de conversación, o esa mirada que te convertía en una gata y a mí en estambre de algodón. Y siento que no encuentro las palabras para jugar al amor, y a veces también me pregunto ¿será que tu corazón ya no reconoce mi voz?