Alex Courant
Poeta adicto al portal
Sabio gigante, bastidor y amigo,
desde temprana edad de la inocencia,
en mí has dejado la plural herencia
para ser juez, abogador, testigo,
de aquel impune crimen a tu abrigo,
perpetrado en el tiempo y en su inercia,
que finalmente profirió sentencia
al convertir al hombre en tu enemigo.
Aún mis estrellas buscan tu tronera,
cuando recuerdo alzar el pensamiento,
hacia tu cúspide, verdosa y monda;
se me impregna el olor de tu madera,
oigo batir tus ramas en el viento,
y el trino de las aves en tu fronda.
*
desde temprana edad de la inocencia,
en mí has dejado la plural herencia
para ser juez, abogador, testigo,
de aquel impune crimen a tu abrigo,
perpetrado en el tiempo y en su inercia,
que finalmente profirió sentencia
al convertir al hombre en tu enemigo.
Aún mis estrellas buscan tu tronera,
cuando recuerdo alzar el pensamiento,
hacia tu cúspide, verdosa y monda;
se me impregna el olor de tu madera,
oigo batir tus ramas en el viento,
y el trino de las aves en tu fronda.
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