*Sabrina*
Una niña gris
Ella opta por enjuagarse
los ojos y
lamenta haber lacerado
la fe de mis colinas santas,
tiene el espejismo de miseria condenado
al oasis perfecto debajo de su ropa.
Su cuerpo
cruza latitudes
con el infierno elevado
que se refleja sobre
las orquídeas en extinción de tierra.
Tengo rodillas bohemias atadas
a la gravedad,
asesinando el día.
Creo en el ayer de casimir púrpura,
cuyos vestigios ruedan
camino abajo del ombligo
junto a la conciencia vacía.
-este es un hoy de culpa superflua -
Se ven danzar las notas
juntos a esqueletos
con sombreros de alas,
¡Sálvame mañana!
es una plegaria absurda
cuando se tienen las manos sedadas
con mágicas tonalidades.
-No puedo verla- esa lámpara
no deja de hacer
fotosíntesis en su rostro.
Su herida hizo metástasis en la lengua
para coronar los siglos de su
vívida angustia,
el tiempo eterno aducido
a las tormentas de cabellos
lame las sienes como pararrayo
abierto de coordenadas salientes,
deja el triangulo etílico
de mi sangre bombear
hasta sus razones.
................-Ya hechas mías-
Relaciona con mi cuerpo
los gusanos retóricos del Edén prometido,
ella de piel y yo de huesos,
me alimenta con una línea blanca,
mientras se hace humo con
el líquido de sus venas,
excita hasta el santo de su pecho,
dando colores a su útero de terciopelo.
Susurra
désolation en el cuello con su aliento
de plumas,
me huye enterándose más,
como pecado afligido
agotando el grito de mi garganta
con sus burbujas almendradas,
estoy sin respirar el átomo de existencia
que le queda al polvo.
Ella se levanta y apaga la luz dejando
el verano en mis pestañas.
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