Dr Jose Roberto Hernandez
Poeta asiduo al portal
Sabores de boca
Independientemente de lo agrio, salado, dulce o amargo, el paladar como la personalidad,
no es tan escueto como el temperamento.
Hay tonos legalmente agridulces como los sentimientos mismos. Situaciones que te dejan ambivalencia en el modo de proyectarte y dícese entonces:...
"Me dejo un extraño sabor de boca”, pero:
¡Eso, eso no pasa con un beso!
Creo que el intercambio de 63 millones de gérmenes se encarga de extasiar los labios
y cavidad adentro las papilas enloquecen al ver el músculo del habla completamente enmudecido.
Un beso te puede dejar la inercia del próximo verano, puede, si es pequeño, prepararte
para el inmenso revolico de labio y engañarte cual político en campaña.
Un beso puede ser único; pero difícilmente estable. Si cierras los ojos para un beso,
inviertes la pupila para vigilarte el alma...Esa lábil compañera en el pecho,
que se sobresalta por cualquier cosa.
Un beso es el orgasmo de las bocas, el expeler incontrolado de salivas
o el asecho vivíparo de las manos; pero:
Hay besos de encuentros y despedidas:
Los primeros, adulones de pieles nuevas y los segundos, “tasmánicos” tigres de los adioses.
No se debieran tirar besos al aire, en mi opinión, es mejor no darlos tan vagamente. El desperdicio de corazones nunca hallará al vacío como su lecho.
Yo por mi parte amo el beso que me prestas y que mantiene mi paladar muy dulce,
no solo porque vigilo el alma cerrando los ojos, sino porque también aprendí
a procurar los cierres, cuando haces tuyo, mi beso.
Vampi
Independientemente de lo agrio, salado, dulce o amargo, el paladar como la personalidad,
no es tan escueto como el temperamento.
Hay tonos legalmente agridulces como los sentimientos mismos. Situaciones que te dejan ambivalencia en el modo de proyectarte y dícese entonces:...
"Me dejo un extraño sabor de boca”, pero:
¡Eso, eso no pasa con un beso!
Creo que el intercambio de 63 millones de gérmenes se encarga de extasiar los labios
y cavidad adentro las papilas enloquecen al ver el músculo del habla completamente enmudecido.
Un beso te puede dejar la inercia del próximo verano, puede, si es pequeño, prepararte
para el inmenso revolico de labio y engañarte cual político en campaña.
Un beso puede ser único; pero difícilmente estable. Si cierras los ojos para un beso,
inviertes la pupila para vigilarte el alma...Esa lábil compañera en el pecho,
que se sobresalta por cualquier cosa.
Un beso es el orgasmo de las bocas, el expeler incontrolado de salivas
o el asecho vivíparo de las manos; pero:
Hay besos de encuentros y despedidas:
Los primeros, adulones de pieles nuevas y los segundos, “tasmánicos” tigres de los adioses.
No se debieran tirar besos al aire, en mi opinión, es mejor no darlos tan vagamente. El desperdicio de corazones nunca hallará al vacío como su lecho.
Yo por mi parte amo el beso que me prestas y que mantiene mi paladar muy dulce,
no solo porque vigilo el alma cerrando los ojos, sino porque también aprendí
a procurar los cierres, cuando haces tuyo, mi beso.
Vampi