amor fantasma
Poeta recién llegado
Sácame un riñón:
Sácame un riñón amor tal vez me duela menos, sácame los ojos para no verte tan lejos
Déjame sin piernas para ya no seguirte, quítame los labios y no diré más un te amo, saca cada hebra de mi pelo para no recordar tus dedos.
Lave mi piel con hinojo y alcohol y le cante al sol y la luna, hice el baile de la lluvia, le ofrecí a los dioses holocaustos e hice bailar mi vientre para Morfeo, me adorne de oro para que regresaras mas no volviste.
Me he quedado sola como una paloma que ya no vuela y allí se queda mirando las otras volar, así me quedo viéndote reír con ella mientras por dentro lloro.
A veces me doy un trago de romo y me sumerjo en la jarra, me hago tan pequeña al recordarte que en ella nado y por un momento se me olvida que te amo.
Ni los campos de Andalucía, ni el quijote y mucho menos la puta dulcinea me alegran ya, lo que importa es que mi caballero no está y me he quedado esperándolo con un dolor en cada hueso que conforma este triste y desolado ser.
Sé que poco importa cada miembro de mi cuerpo que te extraña y se también que no bastara la cirugía para sacar tu amor del alma mía, pero por si acaso sácame un riñón para ver si me libro de este vacío y este dolor que dejaste en mi cuando te fuiste de aquí.
Sácame por favor un riñón y tal vez le alegres la existencia a otro ser que si desee vivir. Aunque sea fuera de este cuento será mejor que alguien acabe feliz, aunque no sea yo amor de mi vida hazme ese favor y sácame un riñón.
Sácame un riñón amor tal vez me duela menos, sácame los ojos para no verte tan lejos
Déjame sin piernas para ya no seguirte, quítame los labios y no diré más un te amo, saca cada hebra de mi pelo para no recordar tus dedos.
Lave mi piel con hinojo y alcohol y le cante al sol y la luna, hice el baile de la lluvia, le ofrecí a los dioses holocaustos e hice bailar mi vientre para Morfeo, me adorne de oro para que regresaras mas no volviste.
Me he quedado sola como una paloma que ya no vuela y allí se queda mirando las otras volar, así me quedo viéndote reír con ella mientras por dentro lloro.
A veces me doy un trago de romo y me sumerjo en la jarra, me hago tan pequeña al recordarte que en ella nado y por un momento se me olvida que te amo.
Ni los campos de Andalucía, ni el quijote y mucho menos la puta dulcinea me alegran ya, lo que importa es que mi caballero no está y me he quedado esperándolo con un dolor en cada hueso que conforma este triste y desolado ser.
Sé que poco importa cada miembro de mi cuerpo que te extraña y se también que no bastara la cirugía para sacar tu amor del alma mía, pero por si acaso sácame un riñón para ver si me libro de este vacío y este dolor que dejaste en mi cuando te fuiste de aquí.
Sácame por favor un riñón y tal vez le alegres la existencia a otro ser que si desee vivir. Aunque sea fuera de este cuento será mejor que alguien acabe feliz, aunque no sea yo amor de mi vida hazme ese favor y sácame un riñón.
::