cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llegaste cual mortal a esta tierra
de lamentos, con amor entregaste todo
pasaste por un sin fin de sufrimientos
y a Belcebú venciste con tu cetro.
Esperanza pusiste al anunciar tu reino,
magnifico presagio de futuro incierto,
tu voz clamo en los rincones, anunciando
pronto arrepentimiento, mas para el hombre
no fue cierto la maldad impera desde
su nacimiento.
Venciste a la muerte y todo mal sobrepuesto
enseñaste con amor como lo hace un padre tierno,
fuiste sin duda un gran maestro;
te humillaste e incluso lloraste por el dolor ajeno
dejaste todo por nosotros, diste tu alma como ofrenda
por un mundo malvado que pronto
te olvido.
Muy pronto vendrás con tu ejército,
ya veo cerca tu soberanía, mis ojos ven
con esperanza la paz, tu gran guerra ágil
se aproxima, !vencerás!
las lágrimas se irán por siempre,
el dolor ya no será;
y ahora, donde estará mi nombre?
señor, padre, has tu voluntad.
de lamentos, con amor entregaste todo
pasaste por un sin fin de sufrimientos
y a Belcebú venciste con tu cetro.
Esperanza pusiste al anunciar tu reino,
magnifico presagio de futuro incierto,
tu voz clamo en los rincones, anunciando
pronto arrepentimiento, mas para el hombre
no fue cierto la maldad impera desde
su nacimiento.
Venciste a la muerte y todo mal sobrepuesto
enseñaste con amor como lo hace un padre tierno,
fuiste sin duda un gran maestro;
te humillaste e incluso lloraste por el dolor ajeno
dejaste todo por nosotros, diste tu alma como ofrenda
por un mundo malvado que pronto
te olvido.
Muy pronto vendrás con tu ejército,
ya veo cerca tu soberanía, mis ojos ven
con esperanza la paz, tu gran guerra ágil
se aproxima, !vencerás!
las lágrimas se irán por siempre,
el dolor ya no será;
y ahora, donde estará mi nombre?
señor, padre, has tu voluntad.