Vevero
Poeta reconocida en el portal
Inúndame de miedos repentinos,
diluye de mi boca el dulce amargo,
intuye de mis ojos el sudario
de alguno de estos labios perseguidos.
Sé el cuervo de esta fiel hoguera.
Sé el verdugo que purgue mi condena.
Sé el buitre que atice mi cadena
en el atrio de una tumba fraudulenta.
Provéeme del hambre necesaria,
devórame en altares y sagrarios,
nútreme de brebajes incendiarios
para rasgar la hiel milenaria.
Entonces, cuando el cielo azul remonte vuelo,
convierte en reliquias estos huesos
y bébeme como maná de sacrilegios.
diluye de mi boca el dulce amargo,
intuye de mis ojos el sudario
de alguno de estos labios perseguidos.
Sé el cuervo de esta fiel hoguera.
Sé el verdugo que purgue mi condena.
Sé el buitre que atice mi cadena
en el atrio de una tumba fraudulenta.
Provéeme del hambre necesaria,
devórame en altares y sagrarios,
nútreme de brebajes incendiarios
para rasgar la hiel milenaria.
Entonces, cuando el cielo azul remonte vuelo,
convierte en reliquias estos huesos
y bébeme como maná de sacrilegios.
:: no es para tanto