¡Cristo Nazareno,
Cristo de los gitanos,
miradle por dónde viene
con clavos en pies y manos!
Heridas las sienes
y desgarrado el costado,
pasa en silencio
entre lirios morados.
Por las calles de España,
una saeta con devoción
de gargantas brotan
convirtiéndose en oración.
El cielo viste su duelo
con negros nubarrones,
es la expiración del Hijo
encogiendo corazones.
¡Cristo Nazareno,
Cristo de los gitanos,
miradle por dónde viene
con clavos en pies y manos!
Cristo de los gitanos,
miradle por dónde viene
con clavos en pies y manos!
Heridas las sienes
y desgarrado el costado,
pasa en silencio
entre lirios morados.
Por las calles de España,
una saeta con devoción
de gargantas brotan
convirtiéndose en oración.
El cielo viste su duelo
con negros nubarrones,
es la expiración del Hijo
encogiendo corazones.
¡Cristo Nazareno,
Cristo de los gitanos,
miradle por dónde viene
con clavos en pies y manos!
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