Anibal Rodriguez
Poeta adicto al portal
Recorro de su cuerpo la distancia
que existe de los pies a la cabeza,
y siento que me inunda la fragancia
que tiene su candor y su belleza.
Galopo de sus formas los caminos,
y llego de su vientre, al gran santuario,
y en éxtasis supremos y divinos
devoto lo venero, cual templario.
Navego los contornos de su talle
remando sobre mares de pasiones,
y logro que el velero no se encalle
en nuestros palpitantes corazones.
Escucho de su voz el terciopelo
que dice con constante desvarío:
Tu amor es de mi vida bello cielo
que envía con tus besos su rocío.
Prosigo con mi ruta ya trazada
buscando de sus labios dulces vinos,
que dejan mi lujuria bien saciada
y siembran en el alma torbellinos.
Y luego que termino el recorrido
observo su mirada soñadora;
y quedo en sus regazos ya vencido
sintiendo su pasión abrazadora.
Autor: Aníbal Rodríguez.