Mis felicitaciones por este aire de gato con relaciones, compatriota.
Y con permiso de don Francisco, a quien mucho admiro y respeto, creo que el presunto error de métrica que él señala (no en la tercera sino en la cuarta redondilla) no sería tal, tratándose de una sinafia.
ser visita permanente
y gobernar tu corazón.
Seguramente él nos aclarará la cuestión con su habitual erudición. Un abrazo.
Dany.
Querido DaniMar, con permiso de nuestro anfitrión y poeta don Eduardo, tienes razón sin duda en que se trata de la cuarta redondilla y no de la tercera, y de ese par de versos que trascribes; conté mal las estrofas. Pero no te voy a dar la razón en el tema de la
sinafia y no por no dártela, que me encantaría y ya se la di, con excesiva condescendencia, en este tema a otro poeta que la invocó en este mismo subforo. Note la voy a dar por lo que voy a explicar largamente en lo que sigue.
La
sinafia según Rudolf Baehr, en cuyo manual de versificación española pags. 51 a 53 he encontrado la descripción más exhaustiva de esta licencia, es una
sinalefa que se establece entre un fin de verso de condición llana y el comienzo de otro, en el que hay una sílaba vocálica que está de más en este segundo verso Y pone como ejemplo el siguiente verso de pie quebrado (octosílabo + tetrasílabo):
luego la tengo cobrada
y socorrida
en rojo las vocales que se unen
Jorge Manrique
Hasta aquí en todo semejante a los versos que comentamos. Pero el tratadista continúa luego diciendo: La
sinafia
se encuentra casi exclusivamente en versos cortos de tres, cuatro y cinco sílabas, o en poesías compuestas de versos cortos y largos, especialmente en la combinación de octosílabos y tetrasílabos (versos de pie quebrado)
Esto es posible explica el tratadista porque
los versos cortos no han logrado su autonomía como tales, y se los trata como versos largos, aparentemente fraccionados. Es decir el verso muy corto, de 3,4 o 5 sílabas,
no llega a ser un auténtico verso y por eso es posible el artificio de ligarlo al anterior largo o corto. Es impensable usar la
sinafia con segundos versos de más de cinco sílabas, y de hecho no hay antecedentes de ello antiguos ni modernos.
En cualquier caso, la
sinafia es un
recurso artificioso que algunos estudiosos (Juan Cano, o Julio Saavedra Molina) han rechazado por sus efectos perniciosos al alterar la pausa entre versos (la más importante tras la pausa de estrofa) y desvirtuar la rima. Por ello
la mayoría de los estudiosos del tema lo relegan a circunstancias extraordinarias. De hecho este es un recurso que usaron algunos poetas de la corte de Juan II (siglo XV) como Juan del Enzina, lo usaron tambien el Marqués de Santillana, Jorge Manrique y otros para conseguir el isosilabismo, entonces no implantado totalmente. Su práctica desaparece por completo en el siglo XVIII y vuelve a aparecer por la experimentación métrica de Rubén Darío, Valle Inclán, e incluso Rafael Alberti, en el siglo XX.
Y ahora unos ejemplos de libro, todos con las características apuntadas:
en error que no quisier
a
encontinente
Marqués de Santillana
toda la vida es mudanz
a
hasta ser muerto
Ramón del Valle Inclán
Lo hubiera, y nunca serí
a
el del olvido
Rafael Alberti.
En resumen,
las licencias métricas, especialmente las más raras, deben usarse con precaución y dentro del contexto para el que fueron concebidas. Aunque es posible que Eduardo no pretendiera usarla sino que se pasó de sílabas, como creo
Espero haber aclarado algo el tema. Por lo menos he aprendido cosas intentándolo.
Un abrazo,