Nommo
Poeta veterano en el portal
Al mendigo saleroso,
sí le doy limosna.
Pero si tuviera rencores,
y deseos de venganza,
yo lo notaría. A su ventana, no me asomaría.
Del mismo modo ha de ser mi comportamiento.
Como la sal marina gorda, o la sal de Himalaya.
La sal del Mar Muerto...
Poderío electrizante, encubierto.
Convierte al aprendiz, en experto.
Última edición: