Rodrigo del Río
El cazador de sueños.
El reloj me despierta de improviso, todo se ve distinto. Salgo a la calle, una serie de luces se cruzan delante de mí. Miro al cielo, un ondulante verde acuoso me estremece; en su oscuridad apenas distingo un sol en menguante.
Corro a la esquina y donde estaba el parque forestal, golpea el oleaje de un mar vaporoso, infinitamente estrellado.
Vuelvo a mi departamento, de reojo percibo un resplandor; corro al espejo, y ahí perplejo observo mi imagen; una extraña y fusiforme masa luminiscente.
Esto es lo que algunos científicos definirían como "Salto evolutivo"
Rodrigo del Río
Rodrigo del Rio
Corro a la esquina y donde estaba el parque forestal, golpea el oleaje de un mar vaporoso, infinitamente estrellado.
Vuelvo a mi departamento, de reojo percibo un resplandor; corro al espejo, y ahí perplejo observo mi imagen; una extraña y fusiforme masa luminiscente.
Esto es lo que algunos científicos definirían como "Salto evolutivo"
Rodrigo del Río
Rodrigo del Rio
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