sergio Bermúdez
Poeta que considera el portal su segunda casa
Salvando a un sueño
se dedicó el alma de la luna
a encender el velero de un sol
entonces se agachó la luna
y se agarró su amor en un balcón
se hizo carne la mirada de una estrella
se abrieron sus versos entre una flor
se enseñó a los besos a ser sol
se hizo luz el beso de su suerte
se enganchó la mirada en un amor
se abrió el arte en la ternura
se enseñó al mar a ser halcón
y cuando los luceros dicen ser velas
que guían al mundo desde un sentir
es cuando se salva a un sueño
y se aprende a ser más feliz.