wayra
Poeta recién llegado
Samuel cuenta las tapas de cerveza sobre la mesa;
solo cuenta hasta tres, porque solo sabe contar hasta tres.
Algo trae entre manos.
Lo que nadie sabe y muchos menos los extraños
sentados junto, que hablaban estupideces mientras compartían
recetas y bebida, era que sus ojos y su mirada era tan rápida
que podía desnudarte en cuestión de segundos.
Ya me había analizado en el escenario,
no lo pudieron confundir mis notas; escuchaba y reía.
nadie lo notaba, la gente estaba mas pendiente en el tamaño de sus ojos
que en el apasionamiento de su mirada.
me había analizado desde que pasé la reja.
Observaba la forma en que cogía la copa, en que ponía los labios,
en que cortaba la carne, en que miraba a su madre...
No decidió ser mi amigo porque los hombres sabemos guardar las distancias
y además las lecciones de vida se dan mejor entre desconocidos.
En esa misma mesa, mientras cortaban el queso,
recordé cuando lo mesían en columpio bajo el árbol.
Estaba nuevito, recién salido del horno,
cantaba orgulloso porque las manos que lo cargaban
tenían el temple para criarlo enraizado......
Algo trae entre manos, pero por ahora se va a dormir.
solo cuenta hasta tres, porque solo sabe contar hasta tres.
Algo trae entre manos.
Lo que nadie sabe y muchos menos los extraños
sentados junto, que hablaban estupideces mientras compartían
recetas y bebida, era que sus ojos y su mirada era tan rápida
que podía desnudarte en cuestión de segundos.
Ya me había analizado en el escenario,
no lo pudieron confundir mis notas; escuchaba y reía.
nadie lo notaba, la gente estaba mas pendiente en el tamaño de sus ojos
que en el apasionamiento de su mirada.
me había analizado desde que pasé la reja.
Observaba la forma en que cogía la copa, en que ponía los labios,
en que cortaba la carne, en que miraba a su madre...
No decidió ser mi amigo porque los hombres sabemos guardar las distancias
y además las lecciones de vida se dan mejor entre desconocidos.
En esa misma mesa, mientras cortaban el queso,
recordé cuando lo mesían en columpio bajo el árbol.
Estaba nuevito, recién salido del horno,
cantaba orgulloso porque las manos que lo cargaban
tenían el temple para criarlo enraizado......
Algo trae entre manos, pero por ahora se va a dormir.