despertando
Poeta adicto al portal
Escucho el eco,
el sonido,
el susurro de un río...
Misterio profundo
de un rico latifundio:
carreirones, yeguas,
cañadas…,
todos berran
en la borda de un Llago,
y en la selombra
un mendigo pide lemosna.
Peiñas y rocas
tienden por las cumbre,
y un anxo vestido de blanco
va llamando a las almas.
¿Dónde vais almas en pena
sin la paz de las alturas
de este Cielo que nos cubre?
Tropezáis con los pedruscos,
desdeñáis lo más profundo,
y veo cómo os arrojáis
al abismo infernal.
el sonido,
el susurro de un río...
Misterio profundo
de un rico latifundio:
carreirones, yeguas,
cañadas…,
todos berran
en la borda de un Llago,
y en la selombra
un mendigo pide lemosna.
Peiñas y rocas
tienden por las cumbre,
y un anxo vestido de blanco
va llamando a las almas.
¿Dónde vais almas en pena
sin la paz de las alturas
de este Cielo que nos cubre?
Tropezáis con los pedruscos,
desdeñáis lo más profundo,
y veo cómo os arrojáis
al abismo infernal.