No soy poeta
Poeta fiel al portal
Sangra la pluma.
Sangra la pluma cuando la tinta
dimana del corazón que añoras.
Sangra el poeta su amor soñado
cuando contempla lo que denota.
Pinta por lienzos trazando nubes
que desdibuja trazando sombras.
Se rasga el alma, se duerme sólo,
despierta en campos de flores rosas.
Usa la tinta en su propia pluma
mojada en sangre de su persona.
Escribe asido a sus sentimientos,
contempla todo sin paz ni gloria.
Adquiere marcas puntualizadas,
reminiscentes, que nunca aflora.
Vive en amor recibiendo tinta
del corazón que a su lado mora.
Siempre canta, siempre escucha, llora
de ver si escribe o si habla su obra
y si no hay candil ni luz, ni vela
que alumbre su oda... ¡muere el rapsoda!
y sus cantos, poeta.
Y sus cielos sin tierra.
Y sus mares sin velas,
donde siempre navegan
con audacia las letras
que recorren serenas
el camino que esperas.