valentino arrabal
Poeta recién llegado
Llama cautiva y sedienta
De sangre y pólvora que fluya entre mis venas
Que coarte el idilio cansino entre mis afilados huesos
Que con ansias de airado combate
Despuntan como espadas victoriosas
Al acecho del sombrío enemigo.
Sangre fugitiva y desalmada
Guardián centellante de mis siniestros afluentes
Que invaden la heredad de un trémulo corazón
De voluble y épico heroísmo
Suspendido como trofeo de guerra
Dentro del pecho abierto de aquel ángel sublevado
Que se redime después de su pena.
Pólvora mágica y enigmática
Dispersa como el polvo que no envejece
Que alimenta de furia latente
El fuego fatuo que inflama mi carne
Estallaré ante todo y contra todo
Y me uniré en polvo consumado
Como ceniza entre cenizas que no envejecen.
De sangre y pólvora que fluya entre mis venas
Que coarte el idilio cansino entre mis afilados huesos
Que con ansias de airado combate
Despuntan como espadas victoriosas
Al acecho del sombrío enemigo.
Sangre fugitiva y desalmada
Guardián centellante de mis siniestros afluentes
Que invaden la heredad de un trémulo corazón
De voluble y épico heroísmo
Suspendido como trofeo de guerra
Dentro del pecho abierto de aquel ángel sublevado
Que se redime después de su pena.
Pólvora mágica y enigmática
Dispersa como el polvo que no envejece
Que alimenta de furia latente
El fuego fatuo que inflama mi carne
Estallaré ante todo y contra todo
Y me uniré en polvo consumado
Como ceniza entre cenizas que no envejecen.