Santa Lucia y su montaña mágica

noé mesías

Poeta asiduo al portal
SANTA LUCIA Y SU MONTAÑA MÁGICA

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El hermoso pueblo de Santa Lucia se encuentra ubicado en un rincón de la sierra ecuatoriana. La iglesia y el parque con sus plantas y flores adornan el centro del pueblo. Al lado occidental se encuentra la montaña mágica, muy verde con todo su esplendor, la flora y la fauna del bosque dan más vida a las personas que suben hasta allí.
Matías y Alberto son dos niños muy amigos. Ellos viven en Santa Lucia, sus casas están juntas y van a la misma escuela.
Ha finalizado el año escolar y Matías y Alberto están de vacaciones. A ellos después de comer les gusta subir a la montaña a jugar. La tarde está muy hermosa, hace un lindo sol que penetra rayitos de luz debajo de los árboles, están muy entretenidos corriendo sobre la hierba, escondiendo tras los árboles y contando los animales silvestres que logran ver. Cuando sin darse cuenta caen en un agujero, se han golpeado la cabeza y quedan inconscientes. Después de algunos minutos despierta Matías, no tiene ninguna fractura solo está un poco mareado. Alberto sigue inconsciente, se acerca y lo despierta, él tampoco tiene fracturas.
¡No sé quién soy!- Dice Alberto.
Mucho me temo que yo tampoco.- Contesta Matías.
Han caído en una cueva y está muy oscura. Una pequeña luz se ve a lo lejos, caminan hacia ella y encuentran la salida de la cueva que da al bosque, están perdidos y no saben cómo regresar a sus casas. Los animales silvestres que los encuentran no se espantan con la presencia de ellos, más bien les saludan.
_ Buenas tardes.- Les saludan una manada de conejos.
_ ¿Nos hablan a nosotros?- Se preguntan los amigos.
_ ¡Sí, a ustedes!- Les vuelven a repetir los conejos.
_ ¡Hay va, nos entienden los conejos!- Dice Matías.
_ Sí, y nosotros también a ellos.- Contesta Alberto.
Siguen caminando y se encuentran con un par de venados, también les saludan.
_ Hola colegas, el lobo anda cerca tendrán cuidado.
_ ¿Qué? A nosotros no nos preocupa el lobo.- Contestan los amigos.
_ ¡Bueno! Y a ellos que les pasa.- Van conversando los venados.
Han caminado mucho están cansados y tienen sed. Y miran que un riachuelo pasa cerca y van a beber, el agua está limpia y cristalina que se reflejan sus cuerpos como en un espejo.
Matías._ ¡Hay va, si somos venados! Y… el lobo viene hacia nosotros.
Alberto._ Tenemos que escondernos, rápido.- Desde el escondite observan como el lobo camina muy de prisa y va olfateando a la tierra como si siguiera el rastro de su alimento. Matías y Alberto permanecen en silencio hasta que el lobo desaparece a lo lejos. Se ha marchado ya no hay peligro y deciden salir del escondite, pero con cierto temor. Ahora ya tienen miedo al lobo.
Matías._ Ahora que haremos, ya me está dando hambre.- Y regresa a ver a Alberto que se queda un poco rezagado y lo encuentra comiendo. ¿Estás comiendo hierba?
Alberto._ Sí, y está buena ¿quieres un poco?
Matías._ No sé, no me gusta la ensalada y la hierba menos, pero tengo mucha hambre que probaré, aannnn, no está mal creo que comeré, pero solo un poco.
Los dos amigos venados empiezan a caminar por el bosque como otros animales más, buscando hierbas que sepan más sabrosas y escondiendo de los animales carnívoros. Ya no piensan en volver a sus casas.
Ahora ya les contesta el saludo de los demás animales.
_ Hola venados.- Saludan los conejos que vienen de regreso.
_ Hola conejos, ¿podemos ir con vosotros?- Contestan los amigos.
_ Bueno, pero nosotros nos estamos dirigiendo a nuestras casas para dormir, porque ya llega la noche.
_ Y nosotros podemos dormir en sus casas.
_ No van a caber, nuestras madrigueras son pequeñas.
_ Entonces tendremos que buscar un refugio. Adiós conejos.
_ Adiós venados, tendrán cuidado con el lobo, parece que todavía no ha cenado.
Alberto._ ¿Y ahora donde dormiremos?
Matías._ En el rincón donde nos escondimos cuando vino el lobo, parecía un bonito lugar para dormir, vamos para allá.
Alberto._ ¿No será peligroso?
Matías._ No creo que el lobo conozca ese lugar.- Entran en ese rincón y empiezan hacer la cama con ramas, no se percatan que el lobo los está siguiendo. Cuando ya van a acostarse observan al lobo que está acercándose, están atrapados y no hay salida, el lobo les enseña los colmillos puntiagudos y las uñas afiladas, “gaarrr”.
_ ¡Es nuestro fin, seremos devorados por el lobo como unos débiles venados!
Cuando el lobo les va a dar su primer zarpazo.
_ Auxilio.- Gritan los dos amigos... Y en ese momento.
Matías, Alberto, despierten, ¿están bien?- Los padres de los niños al ver que ya es muy tarde y no regresan han subido a la montaña en busca y los encuentran dormidos en la cueva donde han caído. Los despiertan justo cuando iban a ser devorado por el lobo.
Padres._ ¿Qué les ha pasado?
Matías._ Estábamos corriendo y creo que hemos caído en la cueva y… Entonces solo son pesadillas.
Padres._ Menos mal que están bien.
Alberto._ Y ya no somos animales.
Padres._ ¿Qué dicen niños?
Matías y Alberto._ Nada nada, solo ha sido un sueño, vámonos a casa que tenemos mucha hambre.
Matías y Alberto siguen siendo muy buenos amigos y siempre que se encuentran recuerdan la historia de la montaña mágica.

Noé Navas Lascano. Santa Lucia, 12 / 05 / 2012

Este cuento está dedicado a Matías Navas, mi primer nieto. Por lo mucho que te quiero y por los miles de kilómetros que nos separan y no puedo abrazarte.
 
Última edición:
Que buen cuento amigo mio, primero felicitarte por tu nieto y
por tener tanta imaginación, es portentosa y genial la he vivido
con un ansia fiera en saber su final, atrapas al lector hasta el fin
y eso no es nada facil vaya mi reputación a tan gran relato, un abrazo
gran poeta y amigo,desde Toledo (España) te mando un abrazo fuerte
y ¡Felicidades por tu nieto amigo mio! cuando sea mayor se sentirá muy
muy orgulloso de este gran cuento en el que el es protagonista de un
magnifico regalo de su ¡GRAN ABUELO MAESTRO DE LA FABULA Y GRAN HOMBRE!
Feliz fin de semana hermano y ¡Gracias por compartir esta maravilla!
AMIGO REVERENDO.
Para mi es un honor tener tus huellas en mis humildes letras. Gracias por tu hermoso comentario y también por las felicitaciones de mi nieto.
Un cálido abrazo desde Burgos.
noé mesías.
 
Que bonito cuento, eres un abuelo como el que yo tenia, así que te felicito ,pues tu nieto te recordara toda su vida, por que yo al mío no lo olvido.
Un placer pasar por tus letras, me sentí otra vez niña y me quede atrapada en tu relato.
Un abrazo Carmen
 
Que bonito cuento, eres un abuelo como el que yo tenia, así que te felicito ,pues tu nieto te recordara toda su vida, por que yo al mío no lo olvido.
Un placer pasar por tus letras, me sentí otra vez niña y me quede atrapada en tu relato.
Un abrazo Carmen
Estimada amiga Carmen.
Me alegra que te haya gustado y gracias por tu precioso comentario. Los abuelos siempre cuidaremos a nuestros nietos y les contaremos cualquier historia que les entretenga.
Un saludo.
noé mesías.
 
noé mesías;4054639 dijo:
SANTA LUCIA Y SU MONTAÑA MÁGICA

Ver el archivos adjunto 28737

El hermoso pueblo de Santa Lucia se encuentra ubicado en un rincón de la sierra ecuatoriana. La iglesia y el parque con sus plantas y flores adornan el centro del pueblo. Al lado occidental se encuentra la montaña mágica, muy verde con todo su esplendor, la flora y la fauna del bosque dan más vida a las personas que suben hasta allí.
Matías y Alberto son dos niños muy amigos. Ellos viven en Santa Lucia, sus casas están juntas y van a la misma escuela.
Ha finalizado el año escolar y Matías y Alberto están de vacaciones. A ellos después de comer les gusta subir a la montaña a jugar. La tarde está muy hermosa, hace un lindo sol que penetra rayitos de luz debajo de los árboles, están muy entretenidos corriendo sobre la hierba, escondiendo tras los árboles y contando los animales silvestres que logran ver. Cuando sin darse cuenta caen en un agujero, se han golpeado la cabeza y quedan inconscientes. Después de algunos minutos despierta Matías, no tiene ninguna fractura solo está un poco mareado. Alberto sigue inconsciente, se acerca y lo despierta, él tampoco tiene fracturas.
¡No sé quién soy!- Dice Alberto.
Mucho me temo que yo tampoco.- Contesta Matías.
Han caído en una cueva y está muy oscura. Una pequeña luz se ve a lo lejos, caminan hacia ella y encuentran la salida de la cueva que da al bosque, están perdidos y no saben cómo regresar a sus casas. Los animales silvestres que los encuentran no se espantan con la presencia de ellos, más bien les saludan.
_ Buenas tardes.- Les saludan una manada de conejos.
_ ¿Nos hablan a nosotros?- Se preguntan los amigos.
_ ¡Sí, a ustedes!- Les vuelven a repetir los conejos.
_ ¡Hay va, nos entienden los conejos!- Dice Matías.
_ Sí, y nosotros también a ellos.- Contesta Alberto.
Siguen caminando y se encuentran con un par de venados, también les saludan.
_ Hola colegas, el lobo anda cerca tendrán cuidado.
_ ¿Qué? A nosotros no nos preocupa el lobo.- Contestan los amigos.
_ ¡Bueno! Y a ellos que les pasa.- Van conversando los venados.
Han caminado mucho están cansados y tienen sed. Y miran que un riachuelo pasa cerca y van a beber, el agua está limpia y cristalina que se reflejan sus cuerpos como en un espejo.
Matías._ ¡Hay va, si somos venados! Y… el lobo viene hacia nosotros.
Alberto._ Tenemos que escondernos, rápido.- Desde el escondite observan como el lobo camina muy de prisa y va olfateando a la tierra como si siguiera el rastro de su alimento. Matías y Alberto permanecen en silencio hasta que el lobo desaparece a lo lejos. Se ha marchado ya no hay peligro y deciden salir del escondite, pero con cierto temor. Ahora ya tienen miedo al lobo.
Matías._ Ahora que haremos, ya me está dando hambre.- Y regresa a ver a Alberto que se queda un poco rezagado y lo encuentra comiendo. ¿Estás comiendo hierba?
Alberto._ Sí, y está buena ¿quieres un poco?
Matías._ No sé, no me gusta la ensalada y la hierba menos, pero tengo mucha hambre que probaré, aannnn, no está mal creo que comeré, pero solo un poco.
Los dos amigos venados empiezan a caminar por el bosque como otros animales más, buscando hierbas que sepan más sabrosas y escondiendo de los animales carnívoros. Ya no piensan en volver a sus casas.
Ahora ya les contesta el saludo de los demás animales.
_ Hola venados.- Saludan los conejos que vienen de regreso.
_ Hola conejos, ¿podemos ir con vosotros?- Contestan los amigos.
_ Bueno, pero nosotros nos estamos dirigiendo a nuestras casas para dormir, porque ya llega la noche.
_ Y nosotros podemos dormir en sus casas.
_ No van a caber, nuestras madrigueras son pequeñas.
_ Entonces tendremos que buscar un refugio. Adiós conejos.
_ Adiós venados, tendrán cuidado con el lobo, parece que todavía no ha cenado.
Alberto._ ¿Y ahora donde dormiremos?
Matías._ En el rincón donde nos escondimos cuando vino el lobo, parecía un bonito lugar para dormir, vamos para allá.
Alberto._ ¿No será peligroso?
Matías._ No creo que el lobo conozca ese lugar.- Entran en ese rincón y empiezan hacer la cama con ramas, no se percatan que el lobo los está siguiendo. Cuando ya van a acostarse observan al lobo que está acercándose, están atrapados y no hay salida, el lobo les enseña los colmillos puntiagudos y las uñas afiladas, “gaarrr”.
_ ¡Es nuestro fin, seremos devorados por el lobo como unos débiles venados!
Cuando el lobo les va a dar su primer zarpazo.
_ Auxilio.- Gritan los dos amigos... Y en ese momento.
Matías, Alberto, despierten, ¿están bien?- Los padres de los niños al ver que ya es muy tarde y no regresan han subido a la montaña en busca y los encuentran dormidos en la cueva donde han caído. Los despiertan justo cuando iban a ser devorado por el lobo.
Padres._ ¿Qué les ha pasado?
Matías._ Estábamos corriendo y creo que hemos caído en la cueva y… Entonces solo son pesadillas.
Padres._ Menos mal que están bien.
Alberto._ Y ya no somos animales.
Padres._ ¿Qué dicen niños?
Matías y Alberto._ Nada nada, solo ha sido un sueño, vámonos a casa que tenemos mucha hambre.
Matías y Alberto siguen siendo muy buenos amigos y siempre que se encuentran recuerdan la historia de la montaña mágica.

Noé Navas Lascano. Santa Lucia, 12 / 05 / 2012

Este cuento está dedicado a Matías Navas, mi primer nieto. Por lo mucho que te quiero y por los miles de kilómetros que nos separan y no puedo abrazarte.
NOÉ

¡Qué entretenida historia!

A tu querido nieto le estás dando
las alas de magnífico poeta.

Un fortísimo abrazo.
 
noé mesías;4054639 dijo:
SANTA LUCIA Y SU MONTAÑA MÁGICA

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El hermoso pueblo de Santa Lucia se encuentra ubicado en un rincón de la sierra ecuatoriana. La iglesia y el parque con sus plantas y flores adornan el centro del pueblo. Al lado occidental se encuentra la montaña mágica, muy verde con todo su esplendor, la flora y la fauna del bosque dan más vida a las personas que suben hasta allí.
Matías y Alberto son dos niños muy amigos. Ellos viven en Santa Lucia, sus casas están juntas y van a la misma escuela.
Ha finalizado el año escolar y Matías y Alberto están de vacaciones. A ellos después de comer les gusta subir a la montaña a jugar. La tarde está muy hermosa, hace un lindo sol que penetra rayitos de luz debajo de los árboles, están muy entretenidos corriendo sobre la hierba, escondiendo tras los árboles y contando los animales silvestres que logran ver. Cuando sin darse cuenta caen en un agujero, se han golpeado la cabeza y quedan inconscientes. Después de algunos minutos despierta Matías, no tiene ninguna fractura solo está un poco mareado. Alberto sigue inconsciente, se acerca y lo despierta, él tampoco tiene fracturas.
¡No sé quién soy!- Dice Alberto.
Mucho me temo que yo tampoco.- Contesta Matías.
Han caído en una cueva y está muy oscura. Una pequeña luz se ve a lo lejos, caminan hacia ella y encuentran la salida de la cueva que da al bosque, están perdidos y no saben cómo regresar a sus casas. Los animales silvestres que los encuentran no se espantan con la presencia de ellos, más bien les saludan.
_ Buenas tardes.- Les saludan una manada de conejos.
_ ¿Nos hablan a nosotros?- Se preguntan los amigos.
_ ¡Sí, a ustedes!- Les vuelven a repetir los conejos.
_ ¡Hay va, nos entienden los conejos!- Dice Matías.
_ Sí, y nosotros también a ellos.- Contesta Alberto.
Siguen caminando y se encuentran con un par de venados, también les saludan.
_ Hola colegas, el lobo anda cerca tendrán cuidado.
_ ¿Qué? A nosotros no nos preocupa el lobo.- Contestan los amigos.
_ ¡Bueno! Y a ellos que les pasa.- Van conversando los venados.
Han caminado mucho están cansados y tienen sed. Y miran que un riachuelo pasa cerca y van a beber, el agua está limpia y cristalina que se reflejan sus cuerpos como en un espejo.
Matías._ ¡Hay va, si somos venados! Y… el lobo viene hacia nosotros.
Alberto._ Tenemos que escondernos, rápido.- Desde el escondite observan como el lobo camina muy de prisa y va olfateando a la tierra como si siguiera el rastro de su alimento. Matías y Alberto permanecen en silencio hasta que el lobo desaparece a lo lejos. Se ha marchado ya no hay peligro y deciden salir del escondite, pero con cierto temor. Ahora ya tienen miedo al lobo.
Matías._ Ahora que haremos, ya me está dando hambre.- Y regresa a ver a Alberto que se queda un poco rezagado y lo encuentra comiendo. ¿Estás comiendo hierba?
Alberto._ Sí, y está buena ¿quieres un poco?
Matías._ No sé, no me gusta la ensalada y la hierba menos, pero tengo mucha hambre que probaré, aannnn, no está mal creo que comeré, pero solo un poco.
Los dos amigos venados empiezan a caminar por el bosque como otros animales más, buscando hierbas que sepan más sabrosas y escondiendo de los animales carnívoros. Ya no piensan en volver a sus casas.
Ahora ya les contesta el saludo de los demás animales.
_ Hola venados.- Saludan los conejos que vienen de regreso.
_ Hola conejos, ¿podemos ir con vosotros?- Contestan los amigos.
_ Bueno, pero nosotros nos estamos dirigiendo a nuestras casas para dormir, porque ya llega la noche.
_ Y nosotros podemos dormir en sus casas.
_ No van a caber, nuestras madrigueras son pequeñas.
_ Entonces tendremos que buscar un refugio. Adiós conejos.
_ Adiós venados, tendrán cuidado con el lobo, parece que todavía no ha cenado.
Alberto._ ¿Y ahora donde dormiremos?
Matías._ En el rincón donde nos escondimos cuando vino el lobo, parecía un bonito lugar para dormir, vamos para allá.
Alberto._ ¿No será peligroso?
Matías._ No creo que el lobo conozca ese lugar.- Entran en ese rincón y empiezan hacer la cama con ramas, no se percatan que el lobo los está siguiendo. Cuando ya van a acostarse observan al lobo que está acercándose, están atrapados y no hay salida, el lobo les enseña los colmillos puntiagudos y las uñas afiladas, “gaarrr”.
_ ¡Es nuestro fin, seremos devorados por el lobo como unos débiles venados!
Cuando el lobo les va a dar su primer zarpazo.
_ Auxilio.- Gritan los dos amigos... Y en ese momento.
Matías, Alberto, despierten, ¿están bien?- Los padres de los niños al ver que ya es muy tarde y no regresan han subido a la montaña en busca y los encuentran dormidos en la cueva donde han caído. Los despiertan justo cuando iban a ser devorado por el lobo.
Padres._ ¿Qué les ha pasado?
Matías._ Estábamos corriendo y creo que hemos caído en la cueva y… Entonces solo son pesadillas.
Padres._ Menos mal que están bien.
Alberto._ Y ya no somos animales.
Padres._ ¿Qué dicen niños?
Matías y Alberto._ Nada nada, solo ha sido un sueño, vámonos a casa que tenemos mucha hambre.
Matías y Alberto siguen siendo muy buenos amigos y siempre que se encuentran recuerdan la historia de la montaña mágica.

Noé Navas Lascano. Santa Lucia, 12 / 05 / 2012

Este cuento está dedicado a Matías Navas, mi primer nieto. Por lo mucho que te quiero y por los miles de kilómetros que nos separan y no puedo abrazarte.

Es bonito vive Dios
este cuento que has contado,
por eso te digo amigo:
¡Bravo por haberlo imaginado!
mas espero que tu nieto
cuando pueda este leer
se sienta congratulado.

Un abrazo desde la tierra
de D. Quijote de la Mancha

Joanmoypra

 
maravilloso amigo mio, compatriota y poeta a mas de buen padre y abuelo, gracias por tan divinas notas de nuestro amado país, estrellas a tu obra.
 
Es bonito vive Dios
este cuento que has contado,
por eso te digo amigo:
¡Bravo por haberlo imaginado!
mas espero que tu nieto
cuando pueda este leer
se sienta congratulado.

Un abrazo desde la tierra
de D. Quijote de la Mancha

Joanmoypra

Gracias amigo joanmoypra. Tu comentario es importante para mí.
Un saludo desde Burgos.
 
maravilloso amigo mio, compatriota y poeta a mas de buen padre y abuelo, gracias por tan divinas notas de nuestro amado país, estrellas a tu obra.
Querido amigo y compatiota de nuestro hermoso país. Gracias por tus preciosas palabras.
Recibe un cordial saludo.
 
Última edición:
maravilloso amigo mio, compatriota y poeta a mas de buen padre y abuelo, gracias por tan divinas notas de nuestro amado país, estrellas a tu obra.
Querido amigo y compatriota de nuestro hermoso país. Gracias por las estrellas por tus bellas palabras.
Abrazos para tí.
 
maravilloso amigo mio, compatriota y poeta a mas de buen padre y abuelo, gracias por tan divinas notas de nuestro amado país, estrellas a tu obra.
Mi querido amigo y compatriota de nuestro hermoso país. Gracias por las estrellas y por tus bellas palabras. Tu huella en mi cuento es muy importante.
Un abrazo amigo.
noé mesías.
 
Curioso y bello relato, amigo... De todas formas, utilizas de forma muy particular algunas palabras... Nuevo para mí. Un abrazo muy cordial y afectuoso. Churrete.
 
noé mesías;4054639 dijo:
SANTA LUCIA Y SU MONTAÑA MÁGICA

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El hermoso pueblo de Santa Lucia se encuentra ubicado en un rincón de la sierra ecuatoriana. La iglesia y el parque con sus plantas y flores adornan el centro del pueblo. Al lado occidental se encuentra la montaña mágica, muy verde con todo su esplendor, la flora y la fauna del bosque dan más vida a las personas que suben hasta allí.
Matías y Alberto son dos niños muy amigos. Ellos viven en Santa Lucia, sus casas están juntas y van a la misma escuela.
Ha finalizado el año escolar y Matías y Alberto están de vacaciones. A ellos después de comer les gusta subir a la montaña a jugar. La tarde está muy hermosa, hace un lindo sol que penetra rayitos de luz debajo de los árboles, están muy entretenidos corriendo sobre la hierba, escondiendo tras los árboles y contando los animales silvestres que logran ver. Cuando sin darse cuenta caen en un agujero, se han golpeado la cabeza y quedan inconscientes. Después de algunos minutos despierta Matías, no tiene ninguna fractura solo está un poco mareado. Alberto sigue inconsciente, se acerca y lo despierta, él tampoco tiene fracturas.
¡No sé quién soy!- Dice Alberto.
Mucho me temo que yo tampoco.- Contesta Matías.
Han caído en una cueva y está muy oscura. Una pequeña luz se ve a lo lejos, caminan hacia ella y encuentran la salida de la cueva que da al bosque, están perdidos y no saben cómo regresar a sus casas. Los animales silvestres que los encuentran no se espantan con la presencia de ellos, más bien les saludan.
_ Buenas tardes.- Les saludan una manada de conejos.
_ ¿Nos hablan a nosotros?- Se preguntan los amigos.
_ ¡Sí, a ustedes!- Les vuelven a repetir los conejos.
_ ¡Hay va, nos entienden los conejos!- Dice Matías.
_ Sí, y nosotros también a ellos.- Contesta Alberto.
Siguen caminando y se encuentran con un par de venados, también les saludan.
_ Hola colegas, el lobo anda cerca tendrán cuidado.
_ ¿Qué? A nosotros no nos preocupa el lobo.- Contestan los amigos.
_ ¡Bueno! Y a ellos que les pasa.- Van conversando los venados.
Han caminado mucho están cansados y tienen sed. Y miran que un riachuelo pasa cerca y van a beber, el agua está limpia y cristalina que se reflejan sus cuerpos como en un espejo.
Matías._ ¡Hay va, si somos venados! Y… el lobo viene hacia nosotros.
Alberto._ Tenemos que escondernos, rápido.- Desde el escondite observan como el lobo camina muy de prisa y va olfateando a la tierra como si siguiera el rastro de su alimento. Matías y Alberto permanecen en silencio hasta que el lobo desaparece a lo lejos. Se ha marchado ya no hay peligro y deciden salir del escondite, pero con cierto temor. Ahora ya tienen miedo al lobo.
Matías._ Ahora que haremos, ya me está dando hambre.- Y regresa a ver a Alberto que se queda un poco rezagado y lo encuentra comiendo. ¿Estás comiendo hierba?
Alberto._ Sí, y está buena ¿quieres un poco?
Matías._ No sé, no me gusta la ensalada y la hierba menos, pero tengo mucha hambre que probaré, aannnn, no está mal creo que comeré, pero solo un poco.
Los dos amigos venados empiezan a caminar por el bosque como otros animales más, buscando hierbas que sepan más sabrosas y escondiendo de los animales carnívoros. Ya no piensan en volver a sus casas.
Ahora ya les contesta el saludo de los demás animales.
_ Hola venados.- Saludan los conejos que vienen de regreso.
_ Hola conejos, ¿podemos ir con vosotros?- Contestan los amigos.
_ Bueno, pero nosotros nos estamos dirigiendo a nuestras casas para dormir, porque ya llega la noche.
_ Y nosotros podemos dormir en sus casas.
_ No van a caber, nuestras madrigueras son pequeñas.
_ Entonces tendremos que buscar un refugio. Adiós conejos.
_ Adiós venados, tendrán cuidado con el lobo, parece que todavía no ha cenado.
Alberto._ ¿Y ahora donde dormiremos?
Matías._ En el rincón donde nos escondimos cuando vino el lobo, parecía un bonito lugar para dormir, vamos para allá.
Alberto._ ¿No será peligroso?
Matías._ No creo que el lobo conozca ese lugar.- Entran en ese rincón y empiezan hacer la cama con ramas, no se percatan que el lobo los está siguiendo. Cuando ya van a acostarse observan al lobo que está acercándose, están atrapados y no hay salida, el lobo les enseña los colmillos puntiagudos y las uñas afiladas, “gaarrr”.
_ ¡Es nuestro fin, seremos devorados por el lobo como unos débiles venados!
Cuando el lobo les va a dar su primer zarpazo.
_ Auxilio.- Gritan los dos amigos... Y en ese momento.
Matías, Alberto, despierten, ¿están bien?- Los padres de los niños al ver que ya es muy tarde y no regresan han subido a la montaña en busca y los encuentran dormidos en la cueva donde han caído. Los despiertan justo cuando iban a ser devorado por el lobo.
Padres._ ¿Qué les ha pasado?
Matías._ Estábamos corriendo y creo que hemos caído en la cueva y… Entonces solo son pesadillas.
Padres._ Menos mal que están bien.
Alberto._ Y ya no somos animales.
Padres._ ¿Qué dicen niños?
Matías y Alberto._ Nada nada, solo ha sido un sueño, vámonos a casa que tenemos mucha hambre.
Matías y Alberto siguen siendo muy buenos amigos y siempre que se encuentran recuerdan la historia de la montaña mágica.

Noé Navas Lascano. Santa Lucia, 12 / 05 / 2012

Este cuento está dedicado a Matías Navas, mi primer nieto. Por lo mucho que te quiero y por los miles de kilómetros que nos separan y no puedo abrazarte.





[FONT=&quot]Siento la tardanza, no podía acceder al portal y me retrase muchísimo en las lecturas y contestaciones, poco a poco me iré poniendo al día pues es un montón lo que se me acumulo.
[FONT=&quot]Muy buenas letras Noé, buen amigo un cuento bien hecho pues lo as hecho con todo el amor a tu nieto¡Felicidades![FONT=&quot] me atrapo de principio a fin. Mereces reputación espero que me deje la maquinita . Un abrazote tu amigo José Manuel.
 
Debe ser muy hermoso y pintoresco tu pueblo de Santa Lucia enclavado en esa sierra ecuatoriana.
Una buena historia con gusto e imaginación, sabes me hubiera gustado tener un abuelo así. No conocí a ninguno de mis cuatro abuelos.




Felicidades amigo van estrellas y aplausos
Tu amigo
Osito lindo


GIF025.gif
 
Siento la tardanza, no podía acceder al portal y me retrase muchísimo en las lecturas y contestaciones, poco a poco me iré poniendo al día pues es un montón lo que se me acumulo.
Muy buenas letras Noé, buen amigoun cuento bien hecho pues lo as hecho con todo el amor a tu nieto¡Felicidades! me atrapo de principio a fin. Mereces reputación espero que me deje la maquinita . Un abrazote tu amigo José Manuel.

Nunca es tarde para recibir un hermoso comentario. Gracias por las felicitaciones, Matías también te lo agradece.
Un fuerte abrazo de tu amigo noé mesías.
 
Debe ser muy hermoso y pintoresco tu pueblo de Santa Lucia enclavado en esa sierra ecuatoriana.
Una buena historia con gusto e imaginación, sabes me hubiera gustado tener un abuelo así. No conocí a ninguno de mis cuatro abuelos.





Felicidades amigo van estrellas y aplausos
Tu amigo
Osito lindo


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Sí, es hermoso mi pueblo y ahora que estoy a miles kilómetros de distancia lo extraño más.
Lo siento que no hayas conocido a tus abuelos... Yo solo conocí a una abuela, se fué cuando era niño.
Gracias amigo Osito.
Mil abrazos para tí.
 
Precioso cuento, menos mal que solo fue un sueño.
Tal vez tenga su moraleja...
En la vida, cuando todo parece que te acorrala,
siempre hay una puerta que se abre y una mano que te rescata...
Un beso.
 
Tu relato es maravilloso mi estimado amigo Noe, pleno
de imaginación y escrito con un gran amor hacia esos dos niños protagonistas.
Te deseo que pronto puedas ver y abrazar a tu nieto.
Mucha suerte, abrazos y estrellas para ti junto con mi felicitación por tu arte literario.
 

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