sincope
Poeta recién llegado
Desde tu gran cicatriz central
saludas con tu ruidoso estertor,
en fugaz ajetreo.
donde el vaivén de la marea de ojos y trajes
tiene,
ahogada
la esperanza de los dioses de la tierra
entre la espuma de ejecutivos y pingüinos
de tonos satines y marrones.
desde la imponente bienvenida
cordillerana...
orinada
con monóxido , con vapores, con motores,
y de blanca en amarilla
es trasformada
desde las volutas de tus chimeneas
encendidas con el usufructo
de los obreros .
mantenidas por corruptos
y sigilosos seres de propaganda.
Desde Gran avenida a plaza Yungay.
donde el roto de la eterna espera
se excita y codea con putas de porcelana
o burdeles de alma peruana.
Desde los bares y los asaltos
de cárceles con puertas giratorias
o los singularidad de tus cafés
atendidos por musas difusas
en calzones y sostenes reclusas
Desde la exigua vida diaria
de unos pocos.
o la hipocresía parasitaria
de tus celulares de palo.
Desde todo la inexorable miseria
de deudores y gaviotas
que pululan los tajamares, los puentes
donde tus acróbatas suicidas
ejercitan sus piqueros aéreos
Desde ahí
donde tiritan de frío los ciclistas
y en su diaria batalla
contra automóviles y micros
es el terco simbolismo
de desigualdad y arribismo
Desde ahí,
desde la sangre sin sangre
de tus habitantes fríos, a veces
por la indiferencia.
Desde ahí.
desde la profundidad de tu valle
horadado por pasos, por maletines
por choros de cartón
por inmobiliarias prepotentes
por perros insolentes
por pedófilos virtuales
por nacionalistas bipolares.
o septiembres emborrachados
Desde ahí
desde la malicia fecunda
este hijo prodigo...recalcitrante
dispara estos clichés.
versificados
trabajados con uñas y callos
con gritos ahogados
y torpes manos de frío amante