A.Lumiere
Poeta recién llegado
Lava tus hojas, sauce.
Llora tus penas
que acarician un río
lleno de promesas.
Corre el agua,
clara y turbulenta.
En ella se pierden tus lágrimas,
con su verde y lúgubre esencia.
¿Conoceré alguna vez
el motivo de tu silencioso lamento?
Paz que engaña, sabio sauce,
sólo te estremece el viento.
Ese río de llanto
nutre tu raíz
y alarga la condena.
Un sollozo eterno,
viejo sauce,
que nunca, nunca se seca...
Llora tus penas
que acarician un río
lleno de promesas.
Corre el agua,
clara y turbulenta.
En ella se pierden tus lágrimas,
con su verde y lúgubre esencia.
¿Conoceré alguna vez
el motivo de tu silencioso lamento?
Paz que engaña, sabio sauce,
sólo te estremece el viento.
Ese río de llanto
nutre tu raíz
y alarga la condena.
Un sollozo eterno,
viejo sauce,
que nunca, nunca se seca...