salgomanzano
Poeta veterano en el portal
Se abren mis labios
para estrujar la fuerza
de un querer,
para sentir el aroma
de unos labios olorosos,
para mezcalrse la sangre
del amor,
para alzar la fuerza
de una pasión amada,
para estrujar el beso de unos labos,
para soplar la esencia
de un amargo dolor,
para dar la seda
de un corazón que bulle...
Se abren mis labios
para calentar la llama
de una hoguera,
para suavizar las rosetas
de tu cara,
para resbalar por entre las columnas
de armonía,
para estremecer la yema
de los montes,
para rozar los pétalos
de las flores que se abren
bajo el emparrado de la noche,
para libar el jugo
de los racimos,
para peinar las espigas
de tu vientre.
Se abren mis labios
para morderse en apretado haz
el calor de los cuerpos
-fuego que arde y no se consume-.
Se abren mis labios
para cerrar la puerta del Paraíso terrenal
y abrir la cancela de la Eternidad,
para traspasar el dintel
de la Felicidad...
para estrujar la fuerza
de un querer,
para sentir el aroma
de unos labios olorosos,
para mezcalrse la sangre
del amor,
para alzar la fuerza
de una pasión amada,
para estrujar el beso de unos labos,
para soplar la esencia
de un amargo dolor,
para dar la seda
de un corazón que bulle...
Se abren mis labios
para calentar la llama
de una hoguera,
para suavizar las rosetas
de tu cara,
para resbalar por entre las columnas
de armonía,
para estremecer la yema
de los montes,
para rozar los pétalos
de las flores que se abren
bajo el emparrado de la noche,
para libar el jugo
de los racimos,
para peinar las espigas
de tu vientre.
Se abren mis labios
para morderse en apretado haz
el calor de los cuerpos
-fuego que arde y no se consume-.
Se abren mis labios
para cerrar la puerta del Paraíso terrenal
y abrir la cancela de la Eternidad,
para traspasar el dintel
de la Felicidad...