Salvacarrion
Poeta asiduo al portal
Se apaga el verbo en el rincón sombrío
y el tiempo se detiene en la mirada;
la esperanza medita la alborada
frente al espejo de un rostro baldío.
No es falta de calor, es el vacío
que habita en la palabra no escuchada;
es el aura que, al verse desnudada
halla en su propio cauce un hondo río.
La soledad no es muro ni es destierro,
solo el refugio donde al fin me encuentro
con la máscara negra de mi encierro.
Buscando la verdad viajo hacia el centro
y en este mudo altar de carne y hierro
el mundo queda fuera... y yo estoy dentro.
*****
y el tiempo se detiene en la mirada;
la esperanza medita la alborada
frente al espejo de un rostro baldío.
No es falta de calor, es el vacío
que habita en la palabra no escuchada;
es el aura que, al verse desnudada
halla en su propio cauce un hondo río.
La soledad no es muro ni es destierro,
solo el refugio donde al fin me encuentro
con la máscara negra de mi encierro.
Buscando la verdad viajo hacia el centro
y en este mudo altar de carne y hierro
el mundo queda fuera... y yo estoy dentro.
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