Hemos renovado por completo nuestro analizador de métrica: ahora analiza poemas enteros con detección de sinalefas, sinéresis, esquema rímico, tipo de estrofa y mucho más. Además, incluye dos nuevas herramientas:
Rimas — busca rimas consonantes y asonantes filtradas por sílabas — y Sinónimos — encuentra palabras alternativas que encajen en tu verso. Está en fase de pruebas — tu opinión nos ayuda
a perfeccionarlo. Si encuentras algún error o tienes sugerencias, escríbenos a info@mundopoesia.com.
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Primero fueron tornados , sunamis y terremotos,
cayó nieve en verano y calor en el invierno.
El hombre se sintió impune y continuaba riendo,
desmontó el Amazonas cerró ríos ,abrió compuertas ,
promovió los basurales y contaminó las aguas,
seguía su risa loca ,siguiendo con la jarana,
Exterminó mil especies y la flora fue cediendo,
los incendios sin sentido no podían controlar, No importó que muchos peces murieran en cantidad, y siguió contaminando nuestras aguas nuestro mar,
Seguía el hombre riendo con total impunidad, hasta que un día cualquiera su sonrisa se apagó. Hay un virus invisible que al mundo entero atacó,
y el hombre omnipotente de rodilla se quedó.
Ya no existe diferencia entre el rico ni entre el pobre,
porque este terrible virus nunca los diferenció.
Morimos sin compasión y el hombre ya no rió,
los animales felices porque ninguno enfermó,
especies que han vuelto al mundo porque nadie los mató.
Esperemos que se encuentre algo que pueda parar,
y que el hombre omnipotente su cabeza ha de bajar.
Primero fueron tornados , sunamis y terremotos,
cayó nieve en verano y calor en el invierno.
El hombre se sintió impune y continuaba riendo,
desmontó el Amazonas cerró ríos ,abrió compuertas ,
promovió los basurales y contaminó las aguas,
seguía su risa loca ,siguiendo con la jarana,
Exterminó mil especies y la flora fue cediendo,
los incendios sin sentido no podían controlar, No importó que muchos peces murieran en cantidad, y siguió contaminando nuestras aguas nuestro mar,
Seguía el hombre riendo con total impunidad, hasta que un día cualquiera su sonrisa se apagó. Hay un virus invisible que al mundo entero atacó,
y el hombre omnipotente de rodilla se quedó.
Ya no existe diferencia entre el rico ni entre el pobre,
porque este terrible virus nunca los diferenció.
Morimos sin compasión y el hombre ya no rió,
los animales felices porque ninguno enfermó,
especies que han vuelto al mundo porque nadie los mató.
Esperemos que se encuentre algo que pueda parar,
y que el hombre omnipotente su cabeza ha de bajar.
Unos momentos de justicia de esta tierra que se siente herida y nos dejo un
margen de atención para comprender los malos hechos humanos.
me ha gustado mucho la obra. saludos de luzyabsenta