Siempreviva 1
Poeta fiel al portal
Se enredaron nuestras miradas...
El corazón huye herido, de promesas vacías;
muchas palabras se quedaron en el olvido.
Son tantos los años de tristeza...
las noches se congelan envueltas de insomnios.
nacen muchos rencores, inseguridad,
dolor por actitudes, ausencia de vida.
No me queda otra salida que vivir sin ti;
atrás quedarán los malos recuerdos,
solo tengo que volver a vivir...
llueve, es otoño y tú no estás aquí.
Con ganas de volver a verte
corriendo voy hacia ti.
La luna, reina de la noche,
se esconde juguetona entre las sedas;
mi pelo ondea al viento ajeno a mis añoranzas.
No sé si camino o vuelo por ver si te encuentro;
me elevo del suelo en la noche sin tiempo;
soy libre como tantos poemas.
En una esquina distraído te encontré;
cansada de disimular cuando pasas junto a mi;
te miro y disfruto de tus ojos negros,
se enredaron nuestras miradas
hechizadas por el brillo de la luz;
sintiendo los segundos como una eternidad,
fuimos uno por un momento.
Llevo en mi alma guardada
tu mirada serena, tu risa viril
como si fuera un tesoro.
La emoción de aquel momento...
hace que llueva poesía en mi alma.
Siempreviva
Todos los derechos reservados www.safecreative.
El corazón huye herido, de promesas vacías;
muchas palabras se quedaron en el olvido.
Son tantos los años de tristeza...
las noches se congelan envueltas de insomnios.
nacen muchos rencores, inseguridad,
dolor por actitudes, ausencia de vida.
No me queda otra salida que vivir sin ti;
atrás quedarán los malos recuerdos,
solo tengo que volver a vivir...
llueve, es otoño y tú no estás aquí.
Con ganas de volver a verte
corriendo voy hacia ti.
La luna, reina de la noche,
se esconde juguetona entre las sedas;
mi pelo ondea al viento ajeno a mis añoranzas.
No sé si camino o vuelo por ver si te encuentro;
me elevo del suelo en la noche sin tiempo;
soy libre como tantos poemas.
En una esquina distraído te encontré;
cansada de disimular cuando pasas junto a mi;
te miro y disfruto de tus ojos negros,
se enredaron nuestras miradas
hechizadas por el brillo de la luz;
sintiendo los segundos como una eternidad,
fuimos uno por un momento.
Llevo en mi alma guardada
tu mirada serena, tu risa viril
como si fuera un tesoro.
La emoción de aquel momento...
hace que llueva poesía en mi alma.
Siempreviva
Todos los derechos reservados www.safecreative.
Última edición: