Kazor
Poeta adicto al portal
Se escapa,
el amor por ese cristal roto,
las manos agrietadas acarician las paredes,
los ojos ven el cielo gris soltando sus lágrimas,
el aire se respira pesado,
el alma esta ausente.
Se escapa,
la luz del cuerpo de aquel fantasma,
que deambula por las habitaciones del caserío,
buscando el amor perdido entre cristales,
que cortan sus pies entre suaves pisadas.
Se escapa,
el pájaro que vuela con sus alas de metal,
buscando libertad,
solo encuentra ausencia
entre la bruma gris del viento
y no le deja ver la luz de los soles.
Se escapa,
el alma de este poeta,
cada vez que describe tan particular paisaje,
cada verso vuela alto , olvida su aterrizaje,
cae y altera la sangre de un corazón vacío.
Se escapa,
mi vida, tus labios de fantasma,
muerta deambulas por este caserío,
te veo, describo tus formas,
me asombra tu belleza,
último verso en este papel y caigo dormido.
el amor por ese cristal roto,
las manos agrietadas acarician las paredes,
los ojos ven el cielo gris soltando sus lágrimas,
el aire se respira pesado,
el alma esta ausente.
Se escapa,
la luz del cuerpo de aquel fantasma,
que deambula por las habitaciones del caserío,
buscando el amor perdido entre cristales,
que cortan sus pies entre suaves pisadas.
Se escapa,
el pájaro que vuela con sus alas de metal,
buscando libertad,
solo encuentra ausencia
entre la bruma gris del viento
y no le deja ver la luz de los soles.
Se escapa,
el alma de este poeta,
cada vez que describe tan particular paisaje,
cada verso vuela alto , olvida su aterrizaje,
cae y altera la sangre de un corazón vacío.
Se escapa,
mi vida, tus labios de fantasma,
muerta deambulas por este caserío,
te veo, describo tus formas,
me asombra tu belleza,
último verso en este papel y caigo dormido.
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