Se fue
cubierta por un velo de mentiras
callada y fria
cercenó las raíces
de un árbol soñador
que cubrió el afán de los labios
por un abril sin tregua.
Se fue
levantando un vuelo de pájaros
en la noche oscura de los náufragos
sin un sueño liberador
para la sangre aterida del olvidado.
Hubo muecas de cristal
y un aire afilado
esquivando el pasado
del deseo sin culpa ni horario.
Se fue
fecundando de agonía la ciudad
dejando que los pasos inciertos
mancharan de duelo
las calles vacías de otoño.
Aún se va
todas la noches húmedas
de niebla en el puerto.
Sin sembrar retornos
vacía y ligera
como la huérfana emoción
que llora ante mi puerta.
cubierta por un velo de mentiras
callada y fria
cercenó las raíces
de un árbol soñador
que cubrió el afán de los labios
por un abril sin tregua.
Se fue
levantando un vuelo de pájaros
en la noche oscura de los náufragos
sin un sueño liberador
para la sangre aterida del olvidado.
Hubo muecas de cristal
y un aire afilado
esquivando el pasado
del deseo sin culpa ni horario.
Se fue
fecundando de agonía la ciudad
dejando que los pasos inciertos
mancharan de duelo
las calles vacías de otoño.
Aún se va
todas la noches húmedas
de niebla en el puerto.
Sin sembrar retornos
vacía y ligera
como la huérfana emoción
que llora ante mi puerta.
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