Asklepios
Incinerando envidias
Se hundieron mis caricias
entre tu belleza, y
desmayadas, quedaron sobre tu piel.
Al despertar, las pude escuchar
gozando de los silencios de Amor.
Hoy, soy tristeza. Siento el mirar
de tus silencios y la negación
en tu mirada, y ardo en un fuego
alimentado por temores y miedos. No por
complicidades, carió y mutuo respeto.
Mis brazos te buscan torpes; ni si quiera
tinieblas abrazan y, mi música es incapaz
de reconocer tu pentagrama.
Te busqué y sólo alcancé a distinguir
una mancha lejana:
Eras tú, que me habías dado
la espalda y, sin remedio… te alejabas.
entre tu belleza, y
desmayadas, quedaron sobre tu piel.
Al despertar, las pude escuchar
gozando de los silencios de Amor.
Hoy, soy tristeza. Siento el mirar
de tus silencios y la negación
en tu mirada, y ardo en un fuego
alimentado por temores y miedos. No por
complicidades, carió y mutuo respeto.
Mis brazos te buscan torpes; ni si quiera
tinieblas abrazan y, mi música es incapaz
de reconocer tu pentagrama.
Te busqué y sólo alcancé a distinguir
una mancha lejana:
Eras tú, que me habías dado
la espalda y, sin remedio… te alejabas.