manuelo
Poeta fiel al portal
No puedo perdonarlo, aunque quisiera
por mi voluntad su recuerdo entierro
querer que fuese amigo fue mi yerro
por más que lo intenté no hubo manera.
Como aguda espada su silencio era.
Su mutismo tenaz, su ciego emperro,
me hacían sospechar que el muy gamberro
se llevaba el secreto a donde fuera.
“No te vayas sin antes desvelarme
el quid de la cuestión, el del meollo,
que en cantidad pequeña, de un adarme,
le da ese sabor único, criollo...”
Todo fue inútil y no quiso darme
su receta de la salsa del pollo.
¡Feliz día a todas las madres!
por mi voluntad su recuerdo entierro
querer que fuese amigo fue mi yerro
por más que lo intenté no hubo manera.
Como aguda espada su silencio era.
Su mutismo tenaz, su ciego emperro,
me hacían sospechar que el muy gamberro
se llevaba el secreto a donde fuera.
“No te vayas sin antes desvelarme
el quid de la cuestión, el del meollo,
que en cantidad pequeña, de un adarme,
le da ese sabor único, criollo...”
Todo fue inútil y no quiso darme
su receta de la salsa del pollo.
¡Feliz día a todas las madres!