James De la rosa
Juan Carlos Tuñon
Hoy como siempre
se madruga el alma
y los sueños tienen
deseo, esperanza.
Hoy de los ayeres
puede ser todavía
con las mismas cosas
que antes no tenías.
Tiempo fue pasando
que hoy es aún presente
se pasa el silencio
entre las paredes.
Y la sombra densa
de las mañanitas
cuando te despiertas
soñándole al día.
El cuarto vacío
libre de ocuparlo
como piel que cae
del techo ahuecado.
Un suspiro suena
al caer el alba
cuando del rocío
evapora el alma.
Suena un ritmo ronco
como tos quebrada
que encuentra su sitio
en sucia garganta.
Si la almohada moja
llora acurrucada
entre los murmullos
de ruidos de nada.
Pesa la soledad
presa tan deprisa
agitando calma
nace la sonrisa...
Se madruga el alma...
se madruga el alma
y los sueños tienen
deseo, esperanza.
Hoy de los ayeres
puede ser todavía
con las mismas cosas
que antes no tenías.
Tiempo fue pasando
que hoy es aún presente
se pasa el silencio
entre las paredes.
Y la sombra densa
de las mañanitas
cuando te despiertas
soñándole al día.
El cuarto vacío
libre de ocuparlo
como piel que cae
del techo ahuecado.
Un suspiro suena
al caer el alba
cuando del rocío
evapora el alma.
Suena un ritmo ronco
como tos quebrada
que encuentra su sitio
en sucia garganta.
Si la almohada moja
llora acurrucada
entre los murmullos
de ruidos de nada.
Pesa la soledad
presa tan deprisa
agitando calma
nace la sonrisa...
Se madruga el alma...