poetakabik
Poeta veterano en el portal
Ave que cruzas el alba
sin cargar con lo vivido,
si la encuentras en tu vuelo
no le hables de lo perdido.
No le digas que la quiero
como entonces la quería,
ni que en sueños aún regreso
a lo que ya no sería.
Del ayer queda un silencio
que no hiere ni reclama,
unas manos en la memoria
y una luz sobre mi alma.
Anoche volvió a mi lado
sin promesa ni motivo,
caminamos sin preguntas
como quien ya ha comprendido.
No hubo miedo ni enemigos,
ni deseo de retener,
solo un instante compartido
antes de desvanecer.
Y al abrirse la mañana
no sentí lo que perdía…
porque su ausencia en mis ojos
ya no me pertenecía.
Se marchó… sí, con el suelo,
como todo lo que pasa,
y en su paso me dejó
la verdad que en mí descansa.
sin cargar con lo vivido,
si la encuentras en tu vuelo
no le hables de lo perdido.
No le digas que la quiero
como entonces la quería,
ni que en sueños aún regreso
a lo que ya no sería.
Del ayer queda un silencio
que no hiere ni reclama,
unas manos en la memoria
y una luz sobre mi alma.
Anoche volvió a mi lado
sin promesa ni motivo,
caminamos sin preguntas
como quien ya ha comprendido.
No hubo miedo ni enemigos,
ni deseo de retener,
solo un instante compartido
antes de desvanecer.
Y al abrirse la mañana
no sentí lo que perdía…
porque su ausencia en mis ojos
ya no me pertenecía.
Se marchó… sí, con el suelo,
como todo lo que pasa,
y en su paso me dejó
la verdad que en mí descansa.